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¿Continuidad o nuevo rumbo?

Revisión de las cifras de turismo extranjero, simplificación de procesos empresariales y regulación de plataformas digitales, conectividad aérea y promoción turística orientada a los grandes flujos de turismo internacional, un marco más completo para la atracción de grandes inversionistas y una manifiesta vocación de diálogo público-privado, serían algunos de los puntos centrales de la política turística que liderará el viceministro Juan Pablo Franky. 

Ha transcurrido poco menos de un mes desde la posesión del primer mandatario Iván Duque Márquez y no en pocas ocasiones las polémicas han avanzado con más velocidad que los nombramientos y la definición de las políticas que marcarán el devenir del cuatrienio. No ha sido el caso del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ni del sector turismo en particular, que como bien reseñó este medio en su pasada edición, tuvo su primer diálogo de fondo en San Andrés al día siguiente de asumir Iván Duque como jefe de Estado. Fue una ocasión para revelar el talante del nuevo gobierno en materia de apertura de diálogos públicos sectoriales y de presentar al ministro José Manuel Restrepo, quien ya entregaba un diagnóstico temprano del golpeado destino insular colombiano.  
El segundo episodio de lo que parece ser una mayor preponderancia de la industria turística en el actual gobierno, tuvo lugar la semana pasada en el marco del 23º Congreso Nacional de Agencias de Viajes, organizado por Anato en Bucaramanga, en donde Juan Pablo Franky asumió como viceministro de Turismo y dio algunas luces de los ejes que sostendrán su política sectorial. Así las cosas, a menos de un mes de arrancar el nuevo gobierno, el sector turismo cuenta ya con una cabeza visible, de la entraña del sector y con varias líneas de acción definidas y en desarrollo. 
¿Hacia dónde va el turismo con el nuevo viceministro? En palabras del propio Franky, “el punto iniciático es tomar el relevo de una gestión que se ha venido haciendo y que ha dado unos frutos muy positivos”, apuntó el funcionario y reconoció a continuación la labor precursora del exviceministro Óscar Rueda no sin antes pedir un aplauso para la exviceministra Sandra Howard, presente en el evento.  
Ahora bien, más allá de la crónica anecdótica, para Franky no se trata ni de continuidad ni de nuevo rumbo, sino de una evolución necesaria para un sector que “aún está en un proceso de incubación fantástico”. “Tenemos que dedicarnos a un turismo más grande, más fuerte”, “hay que lograr que esta actividad turística realmente se potencie y se vuelva competitiva”; son muchas expresiones orientadas a un claro cambio de discurso, menos grandilocuente y más realista respecto al verdadero papel que hoy ocupa Colombia en el mapa del turismo mundial: “Hoy sólo representamos el medio por ciento del turismo internacional mundial; eso quiere decir que todo está por hacerse y si trabajamos conjuntamente y construimos ese plan sectorial entre todos, muy pronto estaremos viendo una cifras todavía más fuertes”, concluyó el viceministro.  
 

¿EL FIN DE LOS 6,5 MILLONES DE “TURISTAS”? 

De acuerdo con Franky, más que preguntarse por dónde empezar, la primera pregunta sería dónde estamos, lo cual lleva directamente a las estadísticas que sobre turismo internacional vienen entregándose desde hace varios años y que al sol de hoy supuestamente se acercan a los siete millones de “turistas”. “Estamos haciendo ya un trabajo con el director del DANE para entender muy bien cuáles son las definiciones que se establecen del turista de acuerdo a la OMT y definir exactamente cuál es nuestra posición en términos de turismo receptivo, cuál es el número exacto de visitantes extranjeros y de turistas que tenemos y el tamaño del turismo doméstico; en dónde estamos realmente hoy a efectos de poder tener una realidad concreta”, afirmó Franky en el primer punto de su intervención y agregó que se va a avanzar muy rápidamente en la determinación de métricas que nos permitirán “establecer unos objetivos mucho más concretos”.  
Se trata, muy probablemente, del fin de los 6,5 millones de turistas, una cifra que comenzó con una meta de 4 millones, repetida una y otra vez desde las toldas gubernamentales sin mayor oposición por parte de los gremios del turismo, a pesar de las evidentes imprecisiones. En realidad, como ha reiterado este medio en múltiples ocasiones, el cálculo real de los visitantes internacionales en 2017 es de alrededor 3,3 millones de personas extranjeras que ingresaron por los 32 Puntos de Control Migratorio. No se incluyen allí, a diferencia del cálculo del MinCIT, los colombianos residentes en el exterior ni las “estimaciones fronterizas”, en donde bajo un modelo poco conocido se cuentan como turistas las estimaciones de las personas que cruzan diariamente las fronteras. Así las cosas, es probable que el discurso gubernamental retome las cifras que ha manejado ProColombia internamente durante todos estos años para efectos de la medición real del turismo internacional.  
  

“HOY LA INFORMALIDAD SE PRESENTA DE MANERA MUY SOFISTICADA, A TRAVÉS DE PLATAFORMAS.” 

Dicho lo anterior, Franky se refirió a una de las problemáticas que más aqueja al sector empresarial turístico: la informalidad. Según lo expresado por el funcionario, una primera línea de acción para combatir el extendido fenómeno, es la simplificación. “Hoy, quienes quieran construir un hotel, abrir una agencia de viajes o iniciar algún emprendimiento, enfrentan una gran cantidad de procesos que muchas veces se constituyen en el primer factor de la informalidad. Lo hacemos tan difícil que la gente no tiene una motivación real para estar formalizado”, apuntó Franky, en la misma línea de lo que desde hace varios años han venido manifestando públicamente directivos gremiales como Gustavo Toro, presidente de Cotelco. “Tenemos unas metas muy puntuales que tienen que solucionarse de manera muy pronta”, apuntó el viceministro. No en vano el ministro Restrepo manifestó ya la continuidad de una de las iniciativas bandera emprendidas por la exministra María Lorena Gutiérrez: la simplificación de trámites para el sector empresarial.  
Por otra parte, Franky pareció ser claro sobre la posición que adoptará el MinCIT respecto a las plataformas digitales: “Hoy la informalidad también está representada de manera muy sofisticada, a través de plataformas que de alguna manera no atienden todas las reglas de quienes están en la industria”. Se trata, sin duda, de una posición un poco más dura a la sostenida en años anteriores por la viceministra Howard. No se conoce tampoco en que concluyeron los diálogos emprendidos entre el MinCIT y Airbnb y que al parecer no llegaron a acuerdos y compromisos claros. “Debemos establecer un marco en lo tributario en todo lo que tiene que ver con las normas y reglas para que estemos en condiciones competitivas. Aquí no se trata de decir que no existan las plataformas digitales; bienvenidas todas estas nuevas formas de tecnología en el turismo, pero bajo un marco de reglas que nos permita realmente desarrollarnos”, apuntó Franky, quien ya dejó ver un derrotero a seguir en la tarea que emprendiera la exministra María Claudia Lacouture, cuando sancionó a Booking Colombia y expresó que se trataba “del comienzo de una lucha que se daría en varios frentes”. 
 

RECURSOS LIMITADOS; PROMOCIÓN MÁS EFICAZ.  

Así lo reveló Franky con inusitada sinceridad, al señalar que cuando conoció cuál sería el presupuesto para el sector turismo, “me pareció realmente un poco bajo frente al potencial enorme que tiene nuestro país y frente a lo que cuesta hoy desarrollar infraestructura y promoción”. Y agregó: “Si son pocos los recursos pues utilicémolos muy bien y pongámosle mucho cuidado a cada uno de los esfuerzos que hacemos como colombianos para tener realmente el mejor retorno posible”.  
De ahí, también, uno de los puntos centrales mencionados en su intervención: la necesidad de hacer una promoción turística más efectiva. El viceministro destacó la calidad y empatía emocional de las piezas de promoción turística de Colombia en mercados internacionales, pero señaló que es preciso “conectar la oferta con la motivación que despiertan las campañas publicitarias y ahí es donde tenemos un gran trabajo con todas las agencias”. De acuerdo con Franky, el propósito es que la motivación que genera la promoción turística desemboque efectivamente en una transacción. “Es importante darle una continuidad y consistencia a la promoción nacional e internacional, pero lo más importante es que detrás de esas campañas realmente estemos nosotros como producto”, apuntó. 
 

CONECTIVIDAD AÉREA ESTRATÉGICA. 

“No se puede pensar en un desarrollo del turismo internacional sin una adecuada conectividad aérea y sin un número de sillas que nos lleve realmente a participar de manera importante. Necesitamos más sillas y de mejores precios para ser competitivos”, apuntó Franky despertando aplausos en el auditorio, aunque no precisó cuál sería la fórmula para lograr tan difícil propósito. No obstante, el viceministro reveló que ya existen trabajos y acercamientos con el ratificado director de la Aeronáutica Civil, Juan Carlos Salazar, funcionario que en las páginas de este medio ha manifestado su tendencia a la liberalización y desregulación del sector aéreo en aras de los beneficios económicos que genera un mayor tráfico aéreo. Y si bien el propósito, según el viceministro, es encontrar un marco regulatorio que motive la llegada de otros operadores aéreos o a la ampliación de las capacidades de los operadores ya existentes, lo realmente nuevo es la intención de atraer a los “operadores internacionales que movilizan los grandes volúmenes de turismo internacional”. Franky se refirió particularmente a gigantes como la agencia alemana TUI, así como a AirTransat, que hoy tiene una tímida operación a San Andrés. “Hay que atraerlos y decirles que necesitamos que vengan a nuestro país y nos incluyan dentro de sus portafolios”, apuntó el viceministro.  
 

ATRAER AL GRAN INVERSIONISTA. 

La atracción de inversionistas y de grandes capitales foráneos será una de las grandes líneas de acción del actual gobierno y así lo han manifestado en varias oportunidades el presidente Duque y el ministro Restrepo. En el caso particular del turismo se trata de facilitar la llegada de “marcas ancla”. No es un secreto que, a pesar del excepcional desarrollo hotelero de los últimos 15 años, a Colombia no han llegado aún los resorts vacacionales de alto nivel, muy bien conocidos por los agentes de viajes por representar un porcentaje alto de las ventas del turismo emisivo. “Es innegable el beneficio enorme que tuvo para nosotros como país los beneficios de renta exenta y privilegiada que tuvimos durante varios años y que todavía se conservan para municipios con menos de 200 mil habitantes, pero necesitamos desarrollar un marco todavía más completo para que esas inversiones extranjeras se hagan en Colombia. Hay que convencer a aquel empresario que está pensando en hacer un hotel en Riviera Maya, de hacerlo en nuestro país”, apuntó Franky. 
Finalmente, el viceministro remarcó la necesidad de poner mayor atención al turismo doméstico, “un tema del que poco se habla”, de manera que los viajes se conviertan en un producto de la canasta familiar.  
La jornada cerró con un “diálogo empresarial” en Santander; el primer acto oficial de Franky, que fue posesionado oficialmente por el presidente Iván Duque en la clausura del Congreso de Anato.  

 
ANATO A LA JUNTA DE PROCOLOMBIA Y BANCOLDEX: DUQUE

Así lo afirmó el presidente Iván Duque en la clausura del Congreso de Anato, en donde ratificó además su compromiso de que el turismo sea el nuevo petróleo de Colombia y señaló que más que un sector se trata de un ecosistema. El primer mandatario retomó además su modelo de las “íes” aplicado al turismo, en donde el punto más importante es la información, no solo sobre turistas sino sobre la salud y el comportamiento de las empresas del sector. 

LOS PEDIDOS DE ANATO

Con una asistencia de 570 personas e importantes funcionarios gubernamentales y una agenda de conferencias y charlas muy bien recibidas por los asistentes, el Congreso Nacional de Agencias de Viajes se ratificó una vez como un evento destinado a todo el sector de viajes y turismo. Por supuesto, fue también un escenario para realizar solicitudes al Gobierno Nacional, como la formulada por Paula Cortés Calle, presidenta de Anato, al primer mandatario durante la clausura del evento, sobre destinar al sector turismo el 100% del Impuesto al Turismo. Cortés Calle pidió también hacer parte de las mesas de trabajo que adelanta el MinCIT para la revisión de trámites; cumplir la promesa en campaña del presidente Duque de incluir a Anato en la Junta Directiva de ProColombia e integrar el gremio a espacios empresariales como Colombia Productiva y el Comité de Desarrollo Empresarial. De manera particular, solicitó apoyo institucional para una iniciativa tecnológica, suerte de “hackaton”, que el gremio realizará con la OMT para encontrar soluciones a necesidades sentidas de las agencias de viajes. En asunto de cifras y estadísticas reiteró la importancia de retomar la cuenta satélite de turismo de la OMT y manifestó como un “reto” o “ilusión” lograr la medición de los paquetes turísticos vendidos, tal como sucede en España. Cortes Calle señaló también la necesidad de que los prestadores de servicios turísticos estén inscritos en la categoría que les corresponde en el Registro Nacional de Turismo, ya que “todo el mundo quiere hacer de todo, pero sin cumplir lo mínimo establecido. La especialidad es importante y hay que respetar las clasificaciones”, apuntó la presidenta.