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Una mirada al plan sectorial de turismo 

Con seis líneas estratégicas, 30 programas y la gran meta de llegar a 6.000.089 turistas extranjeros en 2022 (hoy estamos en 3.259.590), el Gobierno Nacional presentó el plan sectorial 2018-2022. Entre las novedades figura un pilar destinado al turismo interno, la creación de zonas turísticas especiales, la gestión de macroproyectos turísticos, una promoción orientada al consumo, planes de innovación y nuevas alternativas de financiamiento.  

Ya está listo el Plan Sectorial de Turismo 2018-2022 y son varias las impresiones sobre esta hoja de ruta del Gobierno Nacional en los próximos años. Se trata, efectivamente, de una construcción colectiva adelantada con gremios, autoridades turísticas y distintas entidades relacionadas con el sector, que se puso en marcha a finales del año pasado y terminó de construirse hace unas semanas con los aportes y visiones del nuevo gobierno, liderado por el viceministro de Turismo, Juan Pablo Franky. 
Así las cosas, el Plan Sectorial 2018-2022 “Por un turismo que construye país” recoge estrategias planteadas y desarrolladas por la administración anterior, como es el caso de los Corredores Turísticos (12 corredores en tres distintas fases de desarrollo); y el Turismo de Alto Valor en torno a cuatro productos diferenciadores: Turismo de Naturaleza, Turismo Cultural, Turismo de Salud y Turismo de Reuniones. 
Hay que señalar también que el Plan Sectorial es una herramienta de singular valor para la industria turística, en la medida en que no existe otro sector que por fuerza de ley (Ley 300 de 1996) cuente con una hoja de ruta incluida en el Plan Nacional de Desarrollo (PND). Sin embargo, hay que tener en cuenta que este plan de turismo puede sufrir modificaciones una vez pase a evaluación en la Dirección Nacional de Planeación (DNP). 
A grandes rasgos, el documento plantea una serie de acciones estratégicas que, en el largo y el mediano plazo, buscan solucionar los cuellos de botella que enfrenta el sector, “que van desde una infraestructura insuficiente para responder a los requerimientos del mercado hasta la inestabilidad fiscal y jurídica que desincentiva la confianza inversionista”, señala el documento.  
Para ello propone seis líneas estratégicas (ver cuadro 2) y una serie de estrategias, unas más detalladas que otras, no sin antes realizar un diagnóstico con base en el Índice de Competitividad de Viajes y Turismo 2017 del Foro Económico Mundial, en donde Colombia ocupa el puesto 62 entre 136 países. La calificación del país se afecta, entre otros puntos, por la alta carga tributaria (el 69,8% de las ganancias) y los altos impuestos y tasas aeroportuarias (134 entre 136). 
 

¿QUÉ HAY DE NUEVO EN EL PLAN? 

Quizás la principal novedad incluida en el plan por iniciativa del nuevo gobierno es la creación de Zonas Especiales Turísticas, las cuales tendrán un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) especial, todo para brindar beneficios tributarios a las empresas participantes y fomentar el desarrollo de los proyectos turísticos. La estrategia hace parte de una preocupación aun mayor que busca crear un plan estratégico de turismo a 2030 e incluye además un plan maestro de desarrollo turístico especial para La Guajira, Golfo de Morrosquillo, Sierra Nevada de Santa Marta, el Amazonas y el Pacífico.  
De hecho, el propósito manifiesto del gobierno es aumentar la Inversión Extranjera Directa (IED) y desarrollar megaproyectos mediante la creación de incentivos para atraer hoteles y parques temáticos de talla mundial, los cuales hagan las veces de “marcas ancla”. Al parecer, es La Guajira el departamento que está más en el radar del Viceministerio de Turismo para este propósito.  
Estas estrategias se acompañan igualmente de garantías de seguridad jurídica para la inversión. No en vano el Plan propone “cumplir con la oferta de renta exenta para quienes construyeron nuevos hoteles dentro del marco de la ley 788 de 2002 y normas modificatorias y decretos reglamentarios” y la “eliminación de la sobretasa a la energía del 20% para la hotelería”, dos solicitudes formuladas con insistencia por el gremio hotelero. 
Asimismo, según pudo conocer este medio, el sexto pilar referente al Turismo interno, es una apuesta exclusiva de este gobierno y particularmente del viceministro Franky, quien ha señalado en varias ocasiones la importancia de los flujos domésticos para la ocupación hotelera y el tráfico aéreo.  
De igual manera, aunque el plan ya traía un componente de promoción incluido por solicitud de las regiones, fue este gobierno quien marcó el énfasis en una “promoción turística nacional e internacional efectiva ‘call to action’ que lleve a la reserva y compra de los planes”. Se trata, según el viceministro, de uno de los grandes desafíos: “Lo que quisiéramos hacer es que nuestra presencia promocional permita que el interés que se despierta en un potencial turista alrededor de una promoción, se acompañe de una transacción; es decir, que estén presentes los productos y precios y que el cliente ingrese a un medio digital y pueda escoger y comprar”, señaló.  
En este punto también se plantea “establecer una campaña agresiva y sostenida de promoción y mercadeo”, “incluir el producto gastronómico en estrategias internacionales de promoción” y “generar incentivos para turoperadores internacionales que incluyan en sus portafolios destinos turísticos de Colombia”. 
Otros puntos a destacar son el énfasis en fortalecer el ejercicio de la guianza en turismo a través de varias acciones, como la creación de categorías de guías e impulso de nuevos programas en instituciones diferentes al SENA; la creación de un plan de innovación turística; y la sofisticación de herramientas financieras para los prestadores de servicios turísticos que trasciendan los limitados recursos del Fontur. Es el caso de ‘crowdfunding’, inversionistas, ángeles, bonos verdes, bonos naranjas, mercado de capitales, entre otros. 
 

OJO A LAS CIFRAS. 

Asimismo, una de las grandes novedades es el cambio de discurso respecto a los visitantes internacionales; un cambio que de hecho fue planteado por funcionarios de la anterior administración y buscó, con el corte de gobierno, retomar los criterios de medición de la OMT en donde no se cuenta el tráfico transfronterizo. Así las cosas, los turistas internacionales en Colombia fueron 3.259.590 en 2017. Igualmente, es preocupación del Viceministerio de Turismo encontrar una fórmula para aislar el fenómeno de la migración masiva originada en Venezuela, con el ánimo de tener una mirada real de los flujos turísticos y evitar una afectación posterior de los números de turistas internacionales, inflados hoy por la llegada masiva de más de un millón de hermanos venezolanos.  
Se incluye también en este punto la medición del Turismo Interno; el fortalecimiento y consolidación de la Cuenta Satélite de Turismo y subcuentas derivadas; y el aprovechamiento de la inteligencia de Mercados basada en Big Data, tales como Amadeus Destination Insight, IATA Global Agency Pro, Global Data, AnalitiCo, entre otras.