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SECTOR HOTELERO. ¿Avance, estancamiento o retroceso?

Mientras el Mincetur afirma que los proyectos hoteleros en ejecución representan una reducción en la brecha de infraestructura turística, desde distintas tribunas del sector se advierte que la solución no es construir más, sino facilitar la conectividad internacional de Perú. ¿La hotelería peruana avanza, se estanca o ha sufrido un retroceso en los últimos años?

Roger Valencia, titular del Mincetur, informó a la Agencia Andina que hasta octubre se han venido desarrollando 13 proyectos de construcción de hoteles a nivel nacional, que reúnen una inversión total de US$ 292.735.694. Asimismo, el funcionario recalcó que las inversiones elevarán en 2.325 la cantidad de habitaciones en todo nuestro país.

Es claro que el propósito es reducir la brecha de infraestructura hotelera, pero ¿construyendo más propiedades se garantiza efectivamente una disminución? ¿Cómo serán los índices de ocupación, una de las inquietudes de los hoteleros? El gobierno imagina que estas cifras aliviarán el problema del sector en nuestro país.

De acuerdo con Giancarlo Gamboni, gerente general de Hotel Management Perú, actualmente la ocupación promedio en Miraflores, donde se concentra la mayoría de hoteles, está en un 70% en promedio. “De desarrollarse todos los proyectos anunciados, se calcula una baja hasta del 55% para 2021”, observó Gamboni.

El especialista también explicó que, a raíz del estancamiento del sector de oficinas, inmuebles y departamentos, muchas empresas inmobiliarias ingresaron al sector hotelero, lo cual es bueno para los inversionistas porque pueden manejar el costo de obra de estos proyectos. “Las empresas inmobiliarias están incorporando en su estructura la división hotelera, trabajando de la mano con consultores y asesores hoteleros, lo que hace que la calidad se mantenga”, destacó Gamboni.

A su turno, para Marcial Ortiz de Zevallos, gerente general de Avant Hotels, la sobreoferta hotelera afectará precios y ocupaciones a la baja. “Esto sucederá si Perú se queda con los brazos cruzados y los hoteleros nos dormimos en nuestros laureles. De hecho, ya se ve un poco. Por ejemplo, en Miraflores, en el segmento 4 y 5 estrellas, las ocupabilidades promedio anuales han bajado casi 10% en 2017 respecto de 2014”, mencionó Ortiz de Zevallos. Y agregó: “Mientras que en 2014 ambos segmentos sumaban cerca de 2.000 habitaciones, a fines de 2017 eran más de 3.000. Eso solo en Miraflores. Si a eso le sumamos el efecto Airbnb, entre otros, obviamente la competencia es feroz”.

En oposición a lo anunciado por el Mincetur sobre las inversiones hoteleras, la SHP alertó que éstas están a punto de colapsar debido al déficit de infraestructura pública en Lima. El gremio atribuyó este panorama a la paralización en la construcción de la nueva pista de aterrizaje del Aijch y en la concesión del Centro de Convenciones de Lima, y a la falta de interés en afrontar la inseguridad y el tráfico que afectan la conexión entre el Aijch y Lima.

Asimismo, la SHP proyectó que en los próximos años se generará una sobreoferta hotelera en la capital, ocasionada por la ineficiencia estatal. “El Estado no ha cumplido con su compromiso de ampliar la infraestructura que permite que lleguen más turistas al país. Esto afectará también al turismo a nivel nacional”, se pronunció el gremio.

Si no llegan turistas por falta de conectividad, de nada servirá el aumento de infraestructura. Más si los hoteles no registran índices altos de ocupación. “El principal factor es el aeropuerto, que está colapsado. Las aerolíneas están cada día llegando a más destinos y han aumentado frecuencias de vuelos y rutas. Ahora hay vuelos directos a Europa y a diferentes países de América. Es fundamental estar preparados para la creciente demanda. El aeropuerto no da abasto con la demanda existente”, anotó Gamboni.

Por su parte, Ortiz de Zevallos resaltó que el gobierno debe brindar las bases y reglas de juego claras e iguales para todos. “Hay muchos aspectos que se deben mejorar aparte de la conectividad, que claramente es mala si la comparamos con otros países”, apuntó. Así, indicó que Airbnb genera un problema de competencia desleal gravísimo para todos los hoteleros. “En resumen, el gobierno tiene muchas aristas en las que trabajar. Obviamente hay algunas mejoras pero no al nivel que se demanda para hacer crecer más este sector de forma sostenible”, concluyó Ortiz de Zevallos.