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Ley de agencias: se cerró la etapa de debate, se viene el dictamen

El quinto intento de la última década por desbancar a la ley 18.829 empieza el recorrido de juntar presencias y votos para llegar a fin de año al menos con el dictamen de las Comisiones de Turismo y Legislación General de Diputados.

El miércoles pasado se cerró la inédita etapa de debate de la ley de agentes de viajes en la Comisión de Turismo de Diputados, por donde pasaron representantes de una docena de entidades, entre colegios de profesionales, asociaciones civiles y empresariales y organismos públicos. De esta manera, el proyecto del diputado Héctor Baldassi (PRO-Córdoba) -elaborado a seis manos junto a la Faevyt y la Secretaría de Turismo- quedó en la línea de partida para la carrera de postas legislativas para que la quinta sea la vencida. Efectivamente, es el quinto intento en una década (2008, 2011, 2015, 2016 y 2018) para desbancar el casi medio siglo de vigencia de la ley 18.829, sancionada en 1970 bajo la dictadura de Roberto Marcelo Levingston.

La construcción de consensos conspiró contra los tiempos del proyecto, que con suerte antes de fin de año puede aspirar a ser aprobado por las dos comisiones que le tocan: Turismo y Legislación. Pero la media sanción seguramente quede para 2019, donde deberá luchar para ganarse un lugar en las jibarizadas agendas legislativas de los años de elecciones nacionales.

Por eso mismo, al cierre de la reunión del miércoles pasado el diputado Baldassi pidió que se convoque inmediatamente a una reunión conjunta de las comisiones de Turismo y Legislación General para conseguir el dictamen que les permita soñar con poder discutir el tema en el recinto antes de que se despida 2018.

La duda es si el ritmo que se le quiere imprimir será compatible con el debido tratamiento de la extensa lista de propuestas y cambios solicitados por la mayoría de las entidades que pasaron por el anexo de Diputados.

Tampoco es un tema menor conseguir que los diputados asistan a las sesiones. De hecho, salvo la última reunión, en las anteriores nunca se llegó siquiera a reunir a 1/3 de los legisladores que integran la Comisión de Turismo. 

 

EL ÚLTIMO DEBATE.

Esta vez con una aceptable presencia de legisladores, el martes pasado fue el turno de que dieran sus visiones sobre el proyecto representantes de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), la Faevyt, el sector Turismo de la CAME, el grupo Avaece y la secretaria de Turismo de Catamarca, Natalia Ponferrada.

En líneas generales, hubo coincidencias en la necesidad de avanzar en una ley que contemple los cambios que se dieron en medio siglo desde la aprobación de la normativa vigente y se saludó el reconocimiento de las agencias como intermediarios en la comercialización de servicios turísticos. “La tecnología nos obliga a evolucionar, hay que imaginar una ley hacia adelante”, planteó el secretario de Relaciones Institucionales de la CAT, Horacio Reppucci, quien añadió que el proyecto en ciernes “nos va a permitir tener un encuadre fiscal no ambiguo, sino que considere al agente de viajes como un intermediario”.

Por su parte, el ex presidente de la Faevyt y actual vicepresidente del Sector Turismo de la CAME, Fabricio Di Giambattista, dijo que es fundamental el hecho de que se extienda el principio de exclusividad también a la oferta de viajes “para evitar lo trucho y el fraude”, al tiempo que insistió en que es importante tener en claro la limitación de responsabilidad de las agencias: “El 80% de los problemas que tenemos con los consumidores son por incumplimientos de las aerolíneas, por los cuales nosotros tenemos que soportar todo el peso aun sin percibir remuneración alguna. Esperaremos que la Justicia algún día resuelva este desequilibrio”. 

La voz más disonante en el contexto de consenso al proyecto fue la de Alejandra Barzani, administradora de la red virtual Avaece, quien dijo representar a mil agencias. Barzani apuntó contra la falta de claridad de la norma propuesta: “La ambigüedad en esta ley puede inducir a que se propicie el uso de las agencias para jugar a la timba financiera con el dinero de los viajeros, al lavado de dinero, al tráfico de drogas y personas, a estafas, a la precarización de los trabajadores, a la fuga de divisas o a la apropiación indebida de impuestos, entre otros tantos ilícitos, y sobre todo a la cartelización del mercado en detrimento de las pymes”. Entre los pedidos puntuales, la empresaria marcó la ausencia de la diferenciación en la clasificación entre mayoristas y minorista, en función de sus responsabilidades.

Quien defendió el proyecto -de hecho es desde hace años uno de los impulsores de una reforma normativa- fue el actual vocal suplente de la Faevyt, Walter Rodríguez, quien dijo que teniendo en cuenta que la realidad de la comercialización está en permanente cambio -y no se sabe si pasarán otros 40 años hasta que se sancione una nueva ley- “hay que darle la potestad a la SecTur de regular el tema de los seguros y dejar abiertas las categorías de agencias, para que en 3 o 4 años no queden viejas. De esta manera, todos los que comercialicen viajes tienen que cumplir con los mismos requisitos de forma”.