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¡A volar que se acaba el mundo!

La ANAC modificó una RAAC clave a la que le sumó una alta dosis de discrecionalidad. A partir de ahora la dependencia podrá revalidar licencias de pilotos extranjeros, para que operen en el país, sin rendir examen ni presentar documentación alguna, si así lo desea.

El punto 61.75, “Reválida – Licencia de piloto emitida en base a una licencia extranjera de piloto”, Subparte B de la RAAC (Regulación Argentina de Aviación Civil) Parte 61, es claro. En el apartado “Generalidades”, en su número 5 afirma: “Deberá rendir un examen teórico de conocimientos y un examen de vuelo de pericia al nivel de la licencia que solicita”. Muy concreto: si un piloto extranjero decide emigrar a nuestro país y continuar con su carrera debe revalidar su licencia y rendir un examen. Tal y como sucede con otras profesiones (médicos, por ejemplo) y como acontece, en sentido inverso para pilotos argentinos, en Estados Unidos o la Unión Europea (ver aparte).

Sin embargo, la ANAC emitió la Resolución N°895/2018, la semana pasada, en la que modificó el texto de esta RAAC. Precisamente, le agrega el siguiente párrafo: “a menos que por las circunstancias del caso pueda establecerse probadamente y con razonable certeza que el solicitante posee la pericia que se requiere para el certificado de idoneidad que solicita”. Es decir, la ANAC no elimina el requisito del examen, pero lo somete a su exclusiva y arbitraria discrecionalidad. ¿Cuál será la definición técnica de “razonable certeza”?

Y esto no termina aquí, más abajo en la misma RAAC, la ANAC introdujo otro cambio. En el inciso donde se demanda que el aspirante acredite “haber realizado y aprobado los estudios requeridos a nivel nacional para el otorgamiento de la licencia que se pretende obtener” y detalla la nómina de documentación que debe presentar a tal efecto; agregó un nuevo texto. El párrafo adicionado dice: “La Autoridad Aeronáutica competente podrá dispensar parcialmente y bajo condiciones particulares que en cada caso se establecieran mediante decisión fundada, el cumplimiento de requisitos atinentes a conocimientos generales, establecidos para la obtención de la licencia solicitada”. Más y nueva discrecionalidad.

 

No aclares que oscurece.

“Que también se ha omitido, inexplicablemente, la recepción expresa de un principio fundacional y pacíficamente aplicado en nuestro derecho, el cual establece que la ley del lugar de la celebración de un acto gobierna las solemnidades y formas extrínsecas del mismo”, afirma la resolución en sus considerandos. Es decir, para poner un ejemplo casi burdo, que si el país “X” reconoce como piloto a un profesional sólo con 200 horas de vuelo, Argentina también lo tiene que respaldar porque deben primar las leyes del país “X” que así lo permiten. Es curioso, ese mismo precepto no gobierna ninguna otra área profesional que exija revalida de sus títulos y credenciales a nivel local. La disparidad en la formación, entre diversos países es suficiente como para, sencillamente, tomar un examen nivelador, nada más complicado que eso. Sin embargo, los exámenes no se eliminan en la RAAC modificada, pero quedan librados a la discrecionalidad de la ANAC.

Y eso sin hablar en la ausencia total de reciprocidad respecto, por ejemplo, de Estados Unidos o la Unión Europea, a la hora de revalidar las licencias (ver aparte).

 

Oda a la discrecionalidad.

Desde sus comienzos, la Revolución de los Aviones siempre tuvo “pinceladas” de discrecionalidad. Se verificó cuando dieron aprobada la “capacidad financiera” de una empresa, para que participara de la primera audiencia pública de la Era Macri, con un capital social de apenas US$ 6.000; o cuando aprobaron un contáiner como hangar de mantenimiento para Flybondi y respaldaron así su “capacidad técnica”, o más recientemente cuando Norwegian no perdió su CESA al momento de desmatricular el único avión que poseía por entonces (“Ástor”). Sin embargo, en casi todos los casos, esta discrecionalidad se basaba en los grises, en los puntos indefinidos de la legislación vigente. Es la primera vez, con la RAAC Parte 61, que se modifica una norma que es taxativa y clara, para incorporarle discrecionalidad.

 

Un cuello de botella sabido.

Algunos rumores indican que con horas de diferencia de promulgada la modificación de la RAAC Parte 61, se validaron las licencias de cinco pilotos europeos para Norwegian y dos uruguayos para Flybondi.

Y es que desde que comenzó la Revolución se sabía que el staff de pilotos argentinos “no alcanzaba” para soportar el tan esperado incremento de actividad. Es decir, más allá del juego de mercado de que unas se robaran pilotos a otras (como está sucediendo en Europa, donde Norwegian le robó casi 30 comandantes a Ryanair), la realidad es que la cuenta no cierra, faltan. Y por otro lado, las condiciones macroeconómicas hacen que la carrera de piloto se haya vuelto muy costosa. Ante esto era esperable el desembarco de profesionales de otras latitudes buscando la oportunidad de hacer carrera, de crecer o sencillamente buscando empleo. Y de hecho, las RAAC contemplan la situación de que un piloto extranjero revalide su título a nivel local y obtenga su licencia. El cambio normativo de esa semana no modifica ese hecho, pero lo simplifica, lo hace más laxo, lo deja peligrosamente a merced del libre albedrío de la autoridad aeronáutica de turno. ¿Los funcionarios de la ANAC tendrán cabal idea de la responsabilidad, incluso penal, que esas nuevas atribuciones conllevan?

 
Al final, no era tan difícil

Claramente negociar, conversar, no era tan difícil. De hecho, ambas partes, dirección de AR y sindicatos (los técnicos de APTA, el personal de APA, los gerentes de UPSA, los tripulantes de cabina de AAA y los pilotos de UALA y APLA), afirmaron mantenerse en sus posiciones. Sin embargo y aunque siga asegurando que no corresponde pagar la cláusula gatillo correspondiente a septiembre pasado, la dirección de AR formulará una propuesta al respecto. También la compañía presentará una propuesta para el acuerdo paritario correspondiente a 2018/2019. Incluso estaría considerando no aplicar las sanciones a 360 empleados que participaron de la Asamblea del 8 de noviembre pasado y que había anunciado hace un par de semanas. Lo concreto es que sin conciliación obligatoria (al fin y al cabo, para conversar no es indispensable apelar a ese mecanismo legal), los sindicatos y la dirección de AR mantuvieron el lunes pasado un primer encuentro.

"Fue una reunión productiva, logramos abrir una mesa de diálogo. La empresa expuso sus puntos de vista, y lo mismo hicieron los gremios. Con esta convocatoria formal, queríamos dejar sentada nuestra verdadera vocación de diálogo", señaló Luis Malvido, presidente de AR.

¿Y cómo es en la UE y en Estados Unidos?

En la Unión Europea, no revalidan las licencias: se deben rendir exámenes completos, desde cero, 14 en total, para obtener una licencia europea. Sí se reconocen las horas de vuelo.

Estados Unidos permite la revalidación con un examen teórico y una prueba en simuladores. Sin embargo, se obtiene de ese modo una licencia restringida y de todos modos no se puede obtener empleo formal sin el permiso de residencia (la famosa Green Card).