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FITUR 2019. La devaluación suma, pero no alcanza

Argentina puso a prueba en Madrid la incidencia real de la devaluación en la mejora de la competitividad en precios del destino. Aunque hubo una leve corrección a la baja, para la mayoría de los integrantes de la delegación argentina sigue siendo comparativamente un destino caro para Europa y señalan con el dedo la incidencia del componente aéreo en la tarifa. De todos modos, si bien no se espera un boom de ventas, las expectativas de evolución del receptivo siguen siendo generosas. En esta primera parte de la cobertura analizamos la participación de la misión nacional en una Fitur convulsionada y algunas de las novedades que tuvieron a la capital española como escenario.

La Feria Internacional de Turismo de Madrid, celebrada del 23 al 27 de enero, fue el primer gran test del año para medir si de cara a Europa Argentina era el destino que más competitividad en precios había ganado en 2018 o si simplemente se colgaba la medalla al país que más había devaluado su moneda. De esa respuesta dependen buena parte de las expectativas que tienen algunos de que en 2019 haya un boom de turistas extranjeros transatlánticos viajando al país.

Lo cierto, es que efectivamente nuestro país fue el que más devaluó su moneda, pero eso lejos está aún de hacerlo el más conveniente en tarifas. De hecho, aunque hubo una leve corrección a la baja de los costos de los programas (un 15%, como mucho), Argentina sigue siendo un destino caro, como reconocen los propios operadores. Para un español un programa de 11 días en Buenos Aires, El Calafate e Iguazú no baja de los € 2.200; lo mismo que uno de 14 días en el destino de larga distancia de moda, Japón; y alrededor de un 25% más caro de lo que le cuesta un programa en Vietnam, en India, en China o en Estados Unidos.

 

LA MACRO.

Por eso mismo, a grandes rasgos, el sector privado que integró la misión argentina en Madrid –que acorde a esas expectativas previas pasó de 130 a 230 empresarios y funcionarios- se vuelve con un puñado de impresiones comunes: el interés por Argentina en el mercado español se ha intensificado y algunas condiciones han mejorado (sobre todo la conectividad), pero la devaluación no hará todo el trabajo por sí sola, como pudo haberlo hecho en el boom de 2004. No alcanza con la arenga del secretario de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, quien en el encuentro con el “equipo de Argentina” planteó linealmente que la inflación se había comido sólo un 50% de la devaluación y, por ende, el receptivo volvía a ser un negocio garantizado por las políticas macroeconómicas del país, con lo cual solo quedaba mirar para adelante con optimismo, dejar de ser inerciales y “salir a pelear cada cliente como si les fueran a sacar el plato de comida a sus hijos… y sí, aunque parezca exagerado, es el plato de comida de Argentina”.

Si bien es cierto que la oportunidad que trajo la devaluación es palpable, también existen temores respecto a la evolución de la inflación. En diálogo con este medio, el titular de la Cámara Argentina de Turismo, Aldo Elías, reconoció la expectativa que hay en el mercado en torno al país y consideró que hasta ahora se pudo aprovechar la devaluación en términos de precios para volver a competir, pero advirtió: “Con un dólar a $ 20 no se le podía vender nada a nadie. El gran desafío es que los precios no alcancen a la devaluación. Hoy estamos sentados arriba de un 47% de inflación. El 23% proyectado para 2019 es solo eso, un proyecto. Si seguís acompañando con aumentos de servicios e impuestos y los proveedores lo trasladan a sus productos se va a terminar diluyendo la devaluación”.

 

EN LA PRIMERA LÍNEA DE BATALLA.

La decena de operadores receptivos consultados por este medio coincidió en que hubo más movimiento en los escritorios que en la Fitur de 2018 y que todos sus clientes o contactos en Europa estaban a la expectativa de ver reflejada en los programas turísticos la devaluación que leyeron en los diarios. Lo cual, evidentemente, no pasó. “Hay un interés enorme. La realidad es que saben que devaluamos y buscan que estemos más baratos. Ciertamente nos encontramos un poco más competitivos, pero no todo lo que esperan”, explicó María Florencia Munge, del equipo receptivo de Delfos. En la misma línea, Osvaldo Stancato, presidente de Tiempo Libre, consideró que hubo más movimiento y consultas, pero “no creo que sea porque el destino se haya abaratado (los precios variaron, no mucho), sino porque los españoles han superado la crisis que tuvieron hace unos años y están saliendo más y buscando nuevos destinos, entre los cuales está Sudamérica”.

La pregunta es cuánto más convenientes son las tarifas para un pasajero español respecto de enero de 2018. Si bien hay dispersión en las cifras, en general los operadores hablan de una mejora del 6% al 15%. “El español es un mercado que está muy positivo y que está más favorable con la devaluación y la baja en los precios, que cayeron entre un 10% al 15%”, estimó Cecilia Ursino, directora de Cynsa. En tanto que Rodolfo Améndola, director general de Amichi, planteó que si bien depende de las negociaciones que tenga cada uno con los proveedores, “somos más competitivos, claramente no al nivel de lo que fue la devaluación, pero en promedio estamos un 20% más abajo”.

Mucho o poco es una cuestión de perspectiva, lo cierto es que nadie plantea que Argentina se haya vuelto del día a la noche un destino “barato”. “Un viaje sigue saliendo € 2.500. Entonces, sigue siendo un destino caro, no es barato como lo fue hace 12 años”, consideró Damián Álvarez, gerente comercial de Tower Travel.

 

MENSAJE PARA AEROLÍNEAS.

De acuerdo a los operadores, varios son los factores que han impedido que la devaluación de la moneda se traduzca en una mayor mejora de la competitividad en precios: las tarifas hoteleras (en su mayoría se mantuvieron dolarizadas sin cambios a la baja), los ajustes al alza de los servicios terrestres, la inflación interna (suba de servicios e impuestos) y, fundamentalmente, el factor aéreo. “La devaluación ha hecho al destino más competitivo, pero nos queda la pata del aéreo, que sigue siendo un obstáculo para competir con otros mercados como Asia o Estados Unidos. Y el tema de los aéreos es un factor que incide en la toma de decisiones”, señaló Nicolás Etchebarne, director de Desarrollo de Negocios de Incentive & Leisure Services.

Es unánime la sensación de que el costo de volar a Argentina atenta contra la idea de un boom de turistas extranjero. “Están todos expectantes de las tarifas aéreas. Vienen con la idea de que el destino está más barato, pero después en la práctica, con los vuelos no resulta así”, expresó Damián Álvarez. “El aéreo es nuestra peor pesadilla. Está € 1.200 con todos los tramos”, apuntó Cecilia Ursino, quien a eso le sumó la conflictividad sindical de los últimos meses en la compañía de bandera: “Los paros son la peor propaganda que tenemos. De hecho, es algo que nos comentan todos los clientes desde el primer día”. No es casual que durante la Fitur haya habido reuniones entre algunos operadores y directivos de Aerolíneas Argentinas para transmitir el malestar que le expresan los compradores.

En diálogo con La Agencia de Viajes, el gerente de Ventas de Aerolíneas Argentinas, Francisco Chiari, dijo que la compañía va a apoyar el esfuerzo del receptivo: “Eso implica más oferta y un acompañamiento con una mayor competitividad en precios. Eso tiene que ver con la estrategia de precios diferenciados, pero también con esta cuestión de garantizar mayor disponibilidad. Las agencias van a notar una Aerolíneas muy dispuesta a afianzar fuertemente la relación de socios que nos une”.

 

OPTIMISMO, PESE A TODO.

Dejando a un lado la incertidumbre que genera la evolución de la inflación y las turbulencias de un año político, todos los jugadores del receptivo esperan una buena evolución del negocio. De todos modos, pocos son los que creen -como Gustavo Santos- que el 32% de incremento registrado por la SecTur en el tráfico de pasajeros durante la primera semana de enero sea la medida. Uno de quienes sí piensa que puede haber un flujo muy superior a 2018 es el directivo de Amichi: “No es comparable al boom de 2004, pero con optimismo y basándome en las conversaciones de negocios que tenemos con nuestros clientes locales podemos esperar un 40% de aumento en el tráfico. De hecho, nosotros estamos esperando administrar hasta un 50% más que el año pasado”, señaló entusiasmado Améndola.

Pero el grueso de sus colegas son más cautos, aunque todos descuentan que habrá números positivos. Incluso el ejecutivo de AR señaló que todavía no se ve el salto esperado: “Si bien se nota un crecimiento en la demanda del turismo extranjero hacia Argentina, es real que todavía no se ven los niveles acordes con las expectativas que todos tenemos. Pero somos muy optimistas”.

La directora de Cynsa, por caso, afirmó que la estimación es que la demanda aumente entre un 10% y un 15%, “y subiría muchísimo más si se solucionara el problema de la compañía aérea”. Por su parte, Osvaldo Stancato consideró que “no hay que esperar un boom como en 2003 o 2004, pero sí un incremento en el flujo. El hecho de que haya más vuelos ayuda. Pero la incidencia de la devaluación es menor”.

A modo de corolario, la ejecutiva de Delfos resumió: “No nos podemos sentar a esperar, ojalá que crezca, pero los precios no bajaron como esperábamos”.

 

LA OREJA EN EL SECTOR PÚBLICO.

Por el lado de los funcionarios de las carteras de turismo provinciales también conviven una cuota de incertidumbre y otra de optimismo. En cuanto a las primera, los ministros y secretarios no ocultaron su inquietud por el hecho de que Argentina haya recuperado algo de competitividad casi exclusivamente por la devaluación y la apreciación del tipo de cambio. Del mismo modo, la comitiva nacional no pudo disimular sus dudas por el escenario socio-económico de Argentina y concluyeron que “la total dependencia del dólar para fomentar los arribos internacionales es una bomba de tiempo”.
No obstante, el ánimo de los principales referentes turísticos públicos de las provincias es alentador y el voto de confianza está latente; aunque a la hora de la verdad el anunciado “aluvión de turistas” no ha llegado aún. “El turismo interno se despertó, pero todavía no tuvimos la inyección de extranjeros que se esperaba”, coincidieron.
Desde el “fin del mundo” reconocen que 2019 es el año para apostarle al repunte de las llegadas de turistas internacionales, pero alertaron que hay factores que podrían complicar el panorama y afectar la previsibilidad comercial del destino. Por ejemplo, los cambios bruscos en la economía nacional. “Desde la pata turoperadora europea nos pidieron un esfuerzo con las tarifas durante la temporada media y baja porque los costos aún son elevados para el turista. Al mismo tiempo, los empresarios nacionales nos aseguran que no tienen donde ajustar, porque los márgenes de rentabilidad son casi nulos”, comentó Luis Castelli, titular del Infuetur. En esa línea, el ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, también reconoció que el arribo de turistas está aumentando, “pero los números no cierran respecto a años anteriores”.
En Bariloche aseveran que la conectividad aérea y la valoración del tipo de cambio son claves para insertarse definitivamente en el mercado receptivo europeo. “No tenemos los registros del último trimestre de 2018, pero la impresión es que vinieron más extranjeros procedentes de Brasil y Chile, y en menor medida de Estados Unidos y Europa”, dijo Gustavo Enrique Gennuso, intendente de San Carlos de Bariloche, para agregar: “Hemos tenido precaución con los precios. Si bien hay hoteles que mantienen sus tarifas dolarizadas, otros incrementaron su precios en pesos por debajo de la inflación”.
En Cuyo el panorama es similar y desde Mendoza se entusiasman con una mayor afluencia del exterior: “Estamos expectantes. La media histórica del receptivo internacional es del 21% y proyectamos que en 2019 ascienda al 29%”, detalló la presidenta del Ente Mendoza Turismo, Gabriela Testa, para luego afirmar: “La devaluación favorece a la industria, pero no alcanza para que la derrama sea significativa y, además, los empresarios no pueden ajustar más las tarifas porque sus ganancias son ínfimas”.
En Misiones también se entusiasman con un cambio en la balanza de flujos de arribos. José María Arrúa especificó que el receptivo internacional hoy representa el 5% (7% en temporada alta) del total de visitantes; al tiempo que señaló que la expectativa es duplicar la cifra durante 2019. Pero la llave para esa esperanza no está depositada en la devaluación, sino que ese pronóstico se apalanca en el inminente vuelo de Air Europa que unirá Madrid con Iguazú.
“El tipo de cambio es importante, pero no es lo único”, aseguró Gonzalo Robredo, presidente del Ente de Turismo de Buenos Aires, para continuar que “a este contexto económico buscamos acompañarlo a través de la promoción del destino”. Al respecto, manifestó que Buenos Aires prevé en menos de cinco años pasar de recibir 2,5 millones a 4 millones de turistas internacionales por año. “Creció la llegada de estadounidenses, españoles, ingleses, chinos y australianos, por ejemplo, beneficiados por mejores opciones de vuelos”, afirmó.
En la región norte celebran el auge de la conectividad y apuestan por la promoción conjunta para poner el destino en la vidriera internacional. Por caso, en Tucumán el turismo receptivo creció un 10% en 2018, pero no ocultan que el negocio no es rentable. “Los niveles de ocupación están en ascenso, pero la rentabilidad está venida abajo por los altos costos de los servicios básicos, que atentan contra la competitividad del destino”, comentó Sebastián Giobellina, titular del Ente Tucumán Turismo.

 
Ghezzi quiere volver a la presidencia de la CAT

El expresidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT) entre 2011 y 2017, Oscar Ghezzi, tiene ganas de volver a liderar la entidad de cara a las elecciones de abril próximo. Las intenciones del dirigente hotelero-gastronómico fueron un tema de charla obligado en el stand de Argentina en la Fitur, si bien ni Ghezzi ni el actual número 1 de la CAT, Aldo Elías, quisieron hacer declaraciones públicas al respecto.

Sin embargo, este medio pudo confirmar que Ghezzi ya le comunicó a Elías su deseo de sucederlo a partir de abril. Del mismo modo, el actual titular de la Cámara tiene intenciones de renovar su mandato por otro período.

De todos modos, uno y otro coinciden en que no se repetirá lo sucedido a fines de 2017 cuando el hotelero Ricardo Boente decidió a última hora –con el respaldo de la Fehgra y la Ahrcc– forzar una inédita votación en el marco de la Asamblea de la CAT.

Ghezzi sostiene que no estaría dispuesto a dividir el consenso llegando a tal instancia, pero en febrero empezaría una ronda de contactos para conseguir apoyos para su candidatura. De no obtenerlo, desistiría de sus intenciones de retornar a la CAT.

Por su parte, Aldo Elías se afianza en la seguridad de que para imponerse le alcanzan los votos del tridente AHT-Faevyt-Fedecatur, con los cuales volvería a contar en abril si fuera necesario.

Pero lo que aleja aún más la posibilidad de que se repita una situación como la de 2017, es que esta vez la Fehgra (que apoyó a Boente hasta último momento) no estaría dispuesta a llegar tan lejos. La Federación hotelero-gastronómica acompañaría obviamente a un candidato que es de su riñón, pero no llegaría al punto de romper la unidad de la Cámara con tal de acompañar a un candidato si de antemano se sabe que no cuenta con los votos y el consenso necesario para llegar a la Presidencia.

Lo que aún es un misterio es si la Secretaría de Turismo de la Nación jugará sus fichas para apalancar la nominación de Ghezzi, quien terminó su gestión en la CAT en excelentes términos con Gustavo Santos. En ese momento, el funcionario incluso había pedido que se modificaran los estatutos con tal de que el empresario hotelero-gastronómico renovara su mandato en la entidad. Pedido que naufragó al sellarse la alianza entre la Faevyt, la AHT (presidida por Elías) y la Fedecatur.

La huelga de taxis contra la uberización caldeó la Fitur

El paro indefinido declarado por los taxistas de Madrid (también fue fuerte en Barcelona) complicó de principio a fin el desarrollo de la Fitur. No hubo manera de salir del aeropuerto, sobre todo en horas de la noche donde no había subte, ni rentadoras ni buses circulando. Fue imposible llegar a la feria en auto durante la primera jornada y muy complicado en las subsiguientes, ya que los taxistas no sólo congestionaron los accesos al predio (donde instalaron su Asamblea permanente), sino que incluso cortaron una autopista. Por ende, el subte estuvo congestionado más allá de lo normal e incluso bloquearon algunas salidas a la superficie. Además de que las escenas de cuasi militarización del predio, las cubiertas quemadas y algún esporádico enfrentamiento entre uniformados y manifestantes enrarecieron aún más el clima. Y nada de esto fue casual, es tan relevante la Feria de Turismo madrileña que se la eligió como caja de resonancia para el conflicto. “Si no llegamos a un acuerdo mañana a la Fitur no entra ni Dios”, decía en los noticieros de la noche el vocero de los taxistas. Al cierre de esta edición el paro seguía en pie tras cinco días donde fue imposible conseguir un taxi para circular por Madrid.

Los receptivos en Europa pesimistas con Argentina

Es muy raro encontrar en Europa un prestador de servicios que trabaje con pasajeros argentinos que no haya sido golpeado en 2018 por la devaluación y la crisis económica en el país. Lo cual no es llamativo, teniendo en cuenta que la salida de argentinos al exterior cae de a dos dígitos desde hace 7 meses (el BSP muestra desplomes del 50% promedio).

Pero lo más llamativo es que para 2019 no ven signos de recuperación, aunque -aclaran- nadie sacará los pies del plato y prometen reforzar el acompañamiento con promociones y el redoble de campañas.

Consultado al respecto, el presidente de la Faevyt, Gustavo Hani, dijo que no cree que 2019 haya que darlo por perdido: “Sí creo que la recuperación va a ser muy lenta y eso, naturalmente, es muy preocupante”. El dirigente empresario dijo que crisis como éstas se han vivido muchas, pero el problema es que hoy no se sabe cuánto va a durar la actual.  

Gustavo Hani: “Creo que hay que trabajar fuertemente en la reconversión. Una empresa ya no se puede sostener en una pata”.

EN NÚMEROS

230 La cantidad de empresarios que acompañaron la delegación argentina. Un centenar más que en 2018

10% a 15% Es en promedio -según los empresarios- la mejora del valor de un programa para visitar Argentina.

38% Aumentará en julio la cantidad de plazas a Madrid dispuestas por AR, a partir de la incorporación de una segunda frecuencia diaria.