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BRASIL. El desafío turístico de los próximos cuatro años

Tras la ratificación de Turismo com rango ministerial, el nuevo titular de la cartera, Marcelo Álvaro Antônio, se refirió a las estrategias que implementará durante su gestión con la finalidad de desarrollar la actividad.

Especial Panrotas. El mantenimiento del Ministerio de Turismo fue una de las medidas más celebradas por el trade brasileño de cara a 2019. La cartera se veía amenazada conforme la intención del presidente Jair Bolsonaro de podar el aparato público. Ahora, el ministro de Turismo, Marcelo Álvaro Antônio, está allí, y tal como las compañías aéreas nacionales, está comenzando un año en el que deberá tomar muchas decisiones.

En entrevista exclusiva, el flamante ministro habla sobre su meta de fomentar el mercado doméstico, la posibilidad de transversalidad con otros ministerios y sobre cómo explorar al máximo el presupuesto destinado al MTur.

 

-¿Qué se puede esperar de Turismo en 2019? ¿Hay espacio para crecer?

-Nuestras expectativas son las mejores. La decisión del presidente Bolsonaro de mantener el Ministerio de Turismo en un escenario de reducción del gobierno demuestra que el sector entró en la agenda estratégica del país. Las medidas liberales de la nueva gestión impactan directamente en el sector de viajes tanto en la captación de inversiones como en la atracción de turistas.

Vamos a perseguir con ahínco las metas establecidas en el Plan Nacional de Turismo de incluir 40 millones en el mercado de viajes domésticos, promover un salto de los actuales 6,6 millones a 12 millones de turistas extranjeros y de una facturación de US$ 6 mil millones a US$ 19 mil millones para 2022.

 

-Históricamente, el presupuesto del MTur cayó año tras año en los últimos gobiernos. ¿Esto se repite en 2019? ¿Cómo van a lograr avanzar con el presupuesto designado?

-Necesitamos ser creativos para optimizar los recursos federales. Una de las nuevas directrices del MTur es fortalecer la articulación institucional con socios estratégicos, como otros ministerios del propio gobierno federal. Como el turismo es un sector transversal, depende de la actuación de otras carteras. Podemos, por ejemplo, incluir obras estructurales de interés para el sector en el Ministerio de Ciudadanía.

Otro esfuerzo que hemos hecho va en el sentido de fortalecer la articulación con el Congreso Nacional, ya que el 50% del presupuesto del MTur está compuesto por enmiendas parlamentarias. La idea es sensibilizar a los senadores y diputados sobre la importancia de ampliar la atención sobre proyectos estructurantes para el turismo en estados y municipios, teniendo como norte los destinos que forman parte del Mapa del Turismo Brasileño.

 

-¿Ya se han establecido los proyectos y acciones prioritarios para 2019?

-Nuestro esfuerzo inicial estará orientado a acciones que fomenten el turismo doméstico, con la reducción del costo-Brasil. Vamos a trabajar con ahínco también para transformar la Embratur en agencia y, con ello, modernizar nuestra promoción internacional. Por último, pero no menos importante, vamos a buscar inversiones nacionales e internacionales con la creación de áreas especiales de interés turístico y la modernización de las leyes del sector, como la Ley General del Turismo.

 

-¿Cuáles son los pilares de la gestión de Vinicius Lummertz que continuarían en su gestión? 

-Asumimos el Ministerio de Turismo hace muy poco tiempo y estamos haciendo un amplio diagnóstico de las acciones y programas de la cartera. Como dije en mi discurso en el traspaso del cargo, tuve la grata sorpresa de encontrar un cuerpo técnico competente y proyectos de extrema importancia en marcha. La idea es mantener las acciones que estaban en curso en el sentido de abrir Brasil al mundo, como la transformación de la Embratur en agencia y la creación de áreas especiales de interés turístico. Ahora tenemos un escenario ampliamente más favorable para que esas medidas avancen.

 

-El turismo es un sector que está ligado directamente con la seguridad. ¿Cómo apunta a trabajar en esos dos frentes?

-Al impactar directamente en el turismo, he estudiado bastante la cuestión de la seguridad pública. En la reunión ministerial del último 8 de enero propuse un trabajo conjunto entre los ministerios de Turismo y de Justicia para implementar modelos exitosos de otros países como Colombia, específicamente en las ciudades de Bogotá y Medellín, donde el estado implementó una serie de equipamientos y servicios públicos en comunidades necesitadas que pasaron a percibir la presencia del estado. Los niños y jóvenes de esas localidades pasaron a vislumbrar otras perspectivas más allá del tráfico. El turismo tiene todo para abrir nuevas perspectivas para esas poblaciones más vulnerables. El ministro Sérgio Moro se mostró bastante abierto a esta iniciativa.

 

-¿De qué manera el turismo puede ser una pieza fundamental al momento de colocar a Brasil nuevamente en la ruta del desarrollo?

-A medida que el país avanza en cuestiones estructurales, como la seguridad pública y la apertura económica, naturalmente los inversores vendrán, y el turismo es el sector de más rápida respuesta. Mejorando la interlocución del MTur con socios estratégicos como los propios ministerios, el Congreso Nacional, el trade y las secretarías estaduales conseguiremos colocar al turismo en el centro de la agenda prioritaria del país y transformar a nuestro sector definitivamente en uno de los principales vectores de desarrollo de Brasil, como ya sucedió en otros países como Portugal, España, Grecia, Croacia y Tailandia. El turismo tiene las condiciones para representar una participación mucho mayor en la economía brasileña.

 

-¿Cuál es la mayor preocupación en relación a la falta de crecimiento del turismo en Brasil, principalmente respecto de la llegada de extranjeros?

-Actualmente estamos estancados en 6 millones de visitantes internacionales y US$ 6.000 millones de ingresos por turismo, un registro muy por debajo del potencial del turismo brasileño. Las políticas de modernización de la Embratur, de atracción de inversiones, de ampliación de la oferta de productos y servicios turísticos que pretendemos reforzar en los próximos cuatro años, serán fuertes aliados para cambiar la realidad del turismo internacional de Brasil y, por lo menos, reducir el déficit de la balanza comercial (en noviembre de 2018 estaba en US$ 11,4 mil millones).

 

-¿Cuál es su visión de la Embratur?

-La Embratur necesita fortalecerse para cumplir con éxito su papel de promover Brasil en el exterior. Y ello se hará con la transformación de esa autarquía en una agencia de promoción que tenga autonomía para contratar personal, buscar acuerdos con la iniciativa privada para ampliar su capacidad de inversiones, desarrollar proyectos innovadores e invertir en tecnología. Por eso, vamos a empeñarnos en la interlocución con el Congreso para aprobar la propuesta de modernización de la Embratur que se tramita en la Cámara.

 

-Usted dijo que el turismo precisa desburocratizar algunos procesos y eliminar cuellos de botella del sector. ¿Cuáles son esos procesos que necesitan desburocratizarse y cuáles pretende eliminar a corto y mediano plazo?

-Uno de los principales instrumentos de regulación del sector es la Ley General de Turismo, que disciplina la actuación, obligaciones y deberes de los prestadores de servicios turísticos. Por ello, estamos proponiendo modificaciones en diversos dispositivos de la ley con el objetivo de crear un ambiente más favorable para el emprendedor. Mientras tanto, como el turismo es una actividad transversal que incluye otros sectores de la economía, algunas acciones –como reducir el tiempo para la apertura y el licenciamiento de emprendimientos, la creación de áreas especiales para la instalación de emprendimientos turísticos, la apertura del mercado aéreo– dependen de la interlocución con otras áreas del gobierno y también con el Parlamento, que ya está tratando algunas de esas cuestiones. Un ejemplo es la Medida Provisoria que prevé la apertura del mercado aéreo al capital extranjero.