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Opinión
Inclusión y participación de los profesionales en turismo

Por Adriana Romero, presidenta del Foro de Profesionales en Turismo

Profesionalización, suena bien. Los retos que como sociedad tenemos por delante la requerirán cada vez más: el turismo, que como actividad muestra una relativa fortaleza ante los problemas estructurales y las crisis recurrentes de nuestro país, también la necesita.

En la cumbre de CIMET 2019 (http://profenturismo.blogspot.com/2019/01/ministros-turismo-cimet.html ), en Fitur, el secretario de Turismo de México, Miguel Torruco, lanzó frases que sonaron con más contundencia proviniendo de quién, además, ha sido catedrático de turismo: "Los estudios de turismo de América Latina requieren de cirugía mayor". "Hay muchos generales, pero las guerras se ganan con la tropa", agregó. Con miles de graduados de 48 universidades (25 de régimen público y 23 privadas) y con más de 100 títulos de grado en turismo diferentes en la Argentina, cabe la reflexión, dado su dinamismo y atractivo para los jóvenes con vocación en la disciplina (https://www.lanacion.com.ar/2136859-turismo-la-carrera-con-la-que-suenan-los-millennials-argentinos). Negar que hace falta un debate en el que se sienten a la mesa formadores, empresarios y Estado, sería tener que demostrar que está todo más que bien, que no hay desocupación ni frustración en los graduados, que los idóneos de agencias de viajes están todos en blanco y forman parte de la estructura funcional de la agencia y que los cargos técnicos específicos del perfil en turismo en la función pública, son ocupados por concurso por profesionales graduados.

 

Incertidumbre geopolítica y económica.

Los países se preparan para la evolución continua de la actividad, en un marco de alta incertidumbre geopolítica y económica; saben que en la batería de herramientas y metas para poder jugar en las grandes ligas están la formación, la innovación, la competitividad, el gobierno abierto, la gobernanza, los objetivos de desarrollo del milenio, los destinos inteligentes, el Big Data y la conectividad –crucial en el caso de nuestro país–, que requieren una alta apertura en las posibilidades de participación de todos los actores, aún aquellos que no forman parte de las cámaras empresariales, como las asociaciones de profesionales en turismo.

Ni la actividad ni el país pueden darse el lujo de dilapidar recursos de la educación, ignorando a ciudadanos que tienen la formación, la vocación y el talento necesarios para aportar valor ante estos desafíos. Problemas complejos y dramáticos que preceden al turismo y cuya resolución hace a la integridad de la sociedad, tales como la inseguridad, la pobreza, la marginalidad, deben ser enfrentados con políticas de Estado que den una base sólida a la producción creadora de riqueza. No será posible un Turismo sustentable, que atienda a segmentos específicos como las personas de movilidad reducida, los viajes para mujeres, el Turismo senior, el Turismo de alta gama, el Turismo social, sin el abordaje de lo urgente y lo estratégico, y la inclusión de todos.