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VITRINA TURÍSTICA ANATO. Una feria diversa, efectiva y multifacética

Con una mejor distribución del público en sus tres jornadas, la Vitrina Turística consolidó este año su carácter profesional, como una feria diversa y multifacética, además de ser un escenario ideal para hacer manifiestos los pedidos del trade al nuevo gobierno.

“Ésta es una vitrina del país, es la feria de Colombia y seguiremos creciendo en la misma medida que el país crezca y tengamos más conectividad (…) Sin el apoyo del MinCIT, Fontur y ProColombia, y sin el mejoramiento de la imagen del país en el exterior, la feria no crecería al nivel que crece. Es la manera de mostrarle al mundo que Colombia es un nuevo país.”

Las palabras fueron de la presidenta de Anato, Paula Cortés Calle, al cierre de la Vitrina Turística, y sintetizan el espíritu de este evento multifacético que congrega durante tres días a los más diversos actores de la industria turística de Colombia y el continente.

¿Qué tienen en común un operador de naturaleza en el Putumayo, el ejecutivo de Ventas de un hotel boutique de Cartagena, el directivo regional de una compañía hotelera española y el representante local de un turoperador asiático? Seguramente muy poco en cuanto a clientes y mercados objetivos, pero todos ellos se dan cita a finales de febrero en una de las ferias profesionales más relevantes para el turismo en el continente.

Ese fue, de hecho, el foco que se sintió con más fuerza en la versión 38º de la feria: una feria de profesionales que se dan cita en torno a la búsqueda de nuevos negocios, el relacionamiento social, el afianzamiento de relaciones comerciales, la promoción y el diálogo con el sector público, según sea el caso.

 

CALIDAD MÁS QUE CANTIDAD.

“La finalidad de la Vitrina es generar negocios; más que la cantidad de gente que pueda llegar, es la calidad del operador y del producto”, afirmó Cortés Calle en la rueda de prensa que suele cerrar el evento.

¿Cuántos fueron entonces los asistentes a la Vitrina? Siempre han existido inquietudes sobre este punto, especialmente cuando no se ofrece un reporte claro de indicadores que permita comparar año a año y con transparencia, la buena salud de un evento y un sector en un contexto económico nacional y regional.

Los números oficiales hablan de 38.500 ingresos en 2019 para un crecimiento del 6% frente a 2017. Y aunque la percepción de muchos asistentes fue una menor afluencia de público, la realidad es que hubo una mejor distribución de los asistentes en los tres días del evento. Para destacar, la jornada final del viernes, tantas veces relegada al olvido, se reivindicó como una día concurrido y productivo que maximizó la inversión de los expositores y visitantes.

Igualmente, el pabellón nacional se posicionó nuevamente como el más transitado y visitado de la feria, más allá del “gran alboroto de pitos y timbales”, como escribiera García Márquez en la primera página de `Cien años de soledad´, que suele darse en sus pasillos y que a veces parece reñir con las posibilidades de diálogo comercial.

 

CÁLCULO IMPOSIBLE.

¿Cuánto deja en negocios una feria como la Vitrina? No hay cálculo posible. “Una agencia de viajes nos dijo ‘hicimos negocios por $ 200 millones’ y otra agencia de viajes grande nos habla de negocios superiores a los $ 1.000 millones. Aquí se hacen negociaciones que pueden durar un mes o un año y eso no se puede medir. Lo que podemos medir son los contactos comerciales, que son alrededor de 200 mil”, afirmó Cortés Calle. 

Una mirada rápida a los pabellones indicó un interés masivo por los destinos nacionales, sin embargo, Colombia también mantiene su lugar preponderante como mercado emisivo y así se evidencia en los atiborrados stands de los principales destinos del continente, que nunca faltan a la cita.

Asimismo, mientras algunos expositores de gran calado mantienen su presencia como una apuesta social y de posicionamiento de marca, otros acuden como visitantes profesionales, ya sea a buscar ofertas competitivas para sus pasajeros o, en mayor medida, en calidad de proveedores buscando comercializar sus productos, lo que genera molestias entre los mayoristas vendedores.

Las ausencias, que nunca faltan, se compensan siempre con países y expositores debutantes que le apuestan al evento como una oportunidad para acercarse al mercado colombiano, andino y caribeño, entretanto algunos expositores de vieja data reducen su espacio de exhibición para ahorrar costos en metro cuadrado y quizás enfocar sus recursos en otra estrategia. Las apuestas varían, se reducen o incrementan año a año, pero en su conjunto, ratifican a la Vitrina Turística como la gran feria de Colombia y una de las más importantes de Latinoamérica.

 

ANATO, CON LOS PUNTOS SOBRE LA MESA.

Más que aplausos y felicitaciones, el discurso de Cortés Calle en la apertura del evento tuvo un marcado énfasis en las solicitudes de fondo para el nuevo gobierno, que en cabeza del presidente Iván Duque y el ministro José Manuel Restrepo, debutaba en el certamen turístico.

Sin mencionar una palabra sobre el proyecto de ley de turismo, del cual ya es sabido que ha sido aplazado, Cortés se refirió al punto álgido en el que el MinCIT y los grandes gremios del turismo han chocado en los últimos años: el manejo de los recursos parafiscales, que hoy rondan los $ 70 mil millones.

“Nos preocupa que la designación de los recursos fiscales del presupuesto de la nación que el Ministerio de Hacienda destina al turismo cada vez son menores, y que el MinCIT haya tenido que recurrir a los recursos parafiscales para suplir las necesidades inmediatas, enmarcadas en la informalidad, promoción, señalización, entre muchas otras”, dijo Cortés Calle y pidió la destinación total a Fontur de los recursos provenientes del Impuesto al Turismo.

Precisamente, como señaló este medio en su pasada edición, los recursos provenientes de este impuesto recaudado entre los extranjeros que ingresan al país es de $ 96 mil millones para 2019, casi $ 17 mil millones menos que en 2017 ($ 112 mil millones). Si cada año hay más turistas internacionales en Colombia, la lógica indica que los recursos provenientes de este impuesto deben incrementar el presupuesto del MinCIT. Pero no siempre sucede así.

Adicionalmente, la presidenta de Anato reiteró la propuesta de endurecer los requisitos para obtener el Registro Nacional de Turismo (RNT) para las agencias de viajes. Se trata, como se planteó hace un par de años en un fallido proyecto de decreto, de “un capital mínimo financiero para estas nuevas agencias de viajes y operadores, de tal forma que se proteja al consumidor y la buena imagen del sector”.

La propuesta, sin embargo, va a contravía de la estrategia del MinCIT de flexibilizar la formalización del tejido empresarial del turismo vía la inclusión en el RNT, más que ponerle limitantes a su obtención.

La vocera de Anato se refirió también a una de las problemáticas más agudas del sector turismo: la falta de articulación con otras entidades del gobierno de las cuales el sector depende: “Vemos la necesidad de que el Gobierno tenga mayor articulación a través del Consejo Superior de Turismo que establece la ley 1558, de tal manera, que temas afines a carteras como Ambiente, Cultura, Transporte, Turismo y Parques, entre otros, sean considerados de manera conjunta. Necesitamos más coordinación, trabajo en equipo entre los ministerios”.

Otras solicitudes de la presidenta fueron la regulación del transporte turístico para brindar un mejor servicio a los turistas (placas especiales, sin restricción de pico y placa, acceso a zonas especiales en los aeropuertos); y el complejo punto de los guías de turismo, quienes tenían un artículo destinado en el desinflado proyecto ley de turismo referente a su regulación y categorización, y ahora se desconoce cuál es el próximo paso a seguir.

Finalmente, Cortés Calle instó al Gobierno a incluir explícitamente en el articulado del proyecto del Plan Nacional de Desarrollo (PND), “al Turismo como el nuevo petróleo de Colombia”.

 
PTM, CON MIRA TELESCÓPICA

“Pasamos de disparar con regadera a disparar con mira telescópica: Teníamos una obsesión por traer cada vez más compradores internacionales, pero esta vez le apuntamos más a la calidad que a la cantidad. El resultado muy concreto es que de US$ 10 millones de expectativas de negocios en el corto plazo, terminamos con US$ 17 millones, un 70% más”. Así presentó Julián Guerrero, vicepresidente de Turismo de ProColombia, el balance de la 12º rueda de negocios ProColombia Travel Mart (PTM). El evento, como es usual, se realizó los días jueves y viernes en el marco de la Vitrina Turística (28 de febrero y 1º de marzo) y en esta ocasión reunió a cerca de 300 empresarios nacionales, provenientes de 19 departamentos del país, con alrededor de 230 turoperadores internacionales de 36 países.  

Un dato relevante es que el 56% de los empresarios internacionales asistentes lo hicieron por primera vez, lo cual propició interacciones interesantes entre destinos colombianos y mercados emisores poco tradicionales: “Países como Dinamarca, Polonia, Singapur, Israel, China, Corea, son mercados lejanos que nos cuesta más trabajo conquistar y entender, pero que hoy están expresando interés en Colombia”, señaló Guerrero. Adicional a ello también participaron grandes compañías que reiteran su interés por Colombia como destino. ProColombia destacó el caso de TUI Francia y de EF Tours, esta última especializada en viajes educacionales, que ya estructuró un paquete de 12 días por Cartagena, Bogotá, Medellín y Santa Marta.