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Flexibilidad, la clave detrás de la modernización laboral

El proyecto de ley que busca actualizar la Ley de Trabajo presenta tres nuevos tipos de jornadas, además de dar la posibilidad al empleador y al trabajador de convenir una bolsa de horas extraordinarias, alternativas de horario de inicio y término de jornada, compensación de horas extraordinarias con días adicionales de vacaciones y adaptar la jornada de trabajo en períodos de vacaciones familiares.

Para nadie es un misterio los beneficios del sector para la economía nacional. En sí, el turismo aporta al país más de 350 mil empleos directos, donde el 60% corresponde a mujeres, y que también está incorporando de forma importante a los inmigrantes.

En este sentido, la industria del turismo está teniendo una expansión significativa, lo que genera una mayor demanda de personal para responder a dicho crecimiento, pero no de una manera tradicional, sino que al igual que las nuevas generaciones, necesita de una mano de obra actualizada, más flexible, algo por lo cual la industria ha abogado por años.

Al parecer sus palabras fueron escuchadas –quizás no tan directamente– y luego de amplios debates y una mesa técnica con actores de diversos sectores el Gobierno, encabezados por el presidente Sebastián Piñera, se presentó el proyecto de ley de Modernización Laboral para la Conciliación Trabajo, Familia e Inclusión, el cual busca no solo incorporar y aumentar la participación laboral de mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y adultos mayores, sino que tiene como gran eje la flexibilidad en diferentes ámbitos, como el lugar de trabajo, cantidad de días y horas de trabajo.

Según el ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg, lo que se buscar es que Chile avance en modernizar su mercado laboral a través de distintos mecanismos, como jornadas laborales adaptables, normas de protección para los empleos del siglo XXI y mayor inclusión.

 

UNA NUEVA ESTRUCTURA HORARIA.

En el primer punto, el ministro Monckeberg informó que actualmente la norma que regula la jornada laboral (45 horas) es muy rígida, por lo que la iniciativa del Ejecutivo busca abrir las puertas a nuevas modalidades, como tres nuevos tipos de jornadas: 180 horas a nivel individual, semanal distribuida en no menos de cuatro días ni más de seis, y semestrales y anuales pactadas a nivel colectivo. Asimismo se plantea incorporar la posibilidad de pactar un sistema excepcional de distribución de jornada; cambiar dos domingos de descanso al mes por 12 al semestre y la suspensión del contrato de trabajo.

El proyecto contempla convenir una bolsa de horas extraordinarias; alternativas de horario de inicio y término de jornada; compensación de horas extraordinarias con días adicionales de vacaciones; anticipar o postergar la recuperación de horas de permiso autorizado; disminuir el tiempo de colación para adelantar el horario de salida; y adaptar la jornada de trabajo en períodos de vacaciones familiares.

En el segundo eje que contiene el proyecto busca ponerse a tono con los nuevos tiempos en materia de empleo, y que garantice la protección de los trabajadores. Por ello se plantean tres temas importantes y que hoy no están reguladas en el Código del Trabajo. Por ejemplo, el Contrato de Formalización, que busca promover la formalización del trabajo en eventos extraordinarios, ocasionales o no permanentes; y la regulación de las economías de plataforma, esto mediante la emisión de boletas de honorarios, asegurándose así acceder a protección social (Ley de Honorarios).

“El Código del Trabajo establece una jornada única de 5 a 6 días a la semana, donde el trabajador está prácticamente obligado a estar 8 horas diarias en la oficina entrando y saliendo a la misma hora con los mismos descansos. Hoy día la tecnología y las oportunidades laborales van para otro lado”, manifestó Monckeberg.

 

EL CLIMA LABORAL.

En materia de inclusión, que forma parte del tercer eje, se perfeccionará la Ley de Inclusión para personas con discapacidad eliminando “algunas barreras” de acceso para empleos en el sector público; que las multas en el sector privado sean mensuales cuando no cumple y aquellas empresas que opten por medidas alternativas, lo hagan mediante la entrega de una beca de estudios. Entre las políticas de género y medidas en pos de la inclusión femenina, la iniciativa propone la obligación de la empresa de incluir en el Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad, que se aborden políticas de género y de inclusión laboral.

En materia de acoso laboral y sexual, que han tenido un aumento durante el último tiempo, se proponen normas para reforzar la prevención, fiscalización y su sanción. Respecto al trabajo infantil, se ajustará la actual legislación con la internacional, aumentando las multas y rebajando la jornada laboral permitida para los adolescentes –de 8 a 6 horas diarias–, de forma que puedan asistir a clases y terminar sus estudios.

“Chile necesita con urgencia modernizar sus normas, sus instituciones, porque lamentablemente hoy día muchos trabajadores se ven obligados a trabajar en forma precaria, en forma informal o sencillamente no encuentran un espacio en el mundo del trabajo compatible con su vida personal. Cuando uno analiza la legislación chilena, está hecha para empleos que hoy día ya han quedado en el pasado”, manifestó Monckeberg.

 
CONTRATO JUVENIL

El turismo es una industria que aporta de gran manera a la empleabilidad del país, generando constantemente nuevos puestos de trabajo que requieren de un horario flexible. Precisamente, el grupo etario de 18 a 28 años está dispuesto a realizarlo pero no cuenta con las normativas legales para hacerlo. Un nuevo proyecto podría cambiar esa situación y apoyar al sector.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), aproximadamente el 83% de los jóvenes de 18 a 24 años trabaja; y el 38,3% de ellos lo hace de manera informal. De este grupo, un 68% es asalariado y el 27% trabaja por cuenta propia. El organismo señala que al menos 52% de estos jóvenes trabaja menos de 30 horas semanales.

Meses atrás la Cámara de Diputados aprobó el Contrato Especial para Jóvenes Estudiantes, iniciativa que busca que este grupo de población pueda trabajar y estudiar al mismo tiempo, sin perder ningún tipo de beneficios y con total seguridad social.

El proyecto protegerá a los jóvenes que trabajan para complementar sus estudios, porque les permite trabajar con un contrato formal, eliminando las trabas que hoy existen y que los hacen perder beneficios estudiantiles por recibir un salario, además de normar lo referente a la salud.

TRABAJO A DISTANCIA

Otra de las leyes impulsadas por el Gobierno es la Ley de Teletrabajo, iniciativa que pone a la vanguardia la actual legislación chilena en materia laboral. La norma ayudará a que los trabajadores puedan pactar con el empleador, al inicio o durante la vigencia de la relación laboral, y que la prestación de los servicios se realice fuera de las dependencias de la empresa.

La modalidad de trabajo a distancia será voluntaria, tanto para el empleador como para el trabajador. En el caso que se acuerde con posterioridad al inicio de la relación laboral, las partes deberán establecer un plazo, el que no podrá ser inferior a tres meses, donde cualquiera de ellas tendrá derecho a retomar de forma unilateral las condiciones originalmente pactadas. Asimismo, si el contrato comenzó bajo modalidad de trabajo a distancia, sólo se podrá optar por el sistema presencial previo acuerdo de ambas partes.