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Nota de tapa
De la mano de Facebook, Booking y otros gigantes tecnológicos apuestan a crear su propia moneda global

La empresa de Mark Zuckerberg, que arrastra dudosos antecedentes en materia de privacidad, lanzó Libra, la criptomoneda con la que alcanzaría la soberanía monetaria en 2020. Uno de los 20 socios del proyecto es Booking. En esta nota analizamos los riesgos, temores y oportunidades que se mueven detrás del tablero.

La semana pasada Facebook le corrió el velo a un proyecto en el cual venía trabajando desde hace más de un año. La empresa de Mark Zuckerberg, que arrastra dudosos antecedentes en materia de privacidad y seguridad de datos, anunció que en 2020 alcanzará la soberanía monetaria con el lanzamiento de Libra, la criptomoneda creada junto a otras 27 corporaciones a nivel global. De hecho, para entrar al selecto club de 28 miembros fundadores de la Asociación Libra (se espera alcanzar el centenar antes de la puesta en marcha de la criptomoneda) no sólo hay que aportar US$ 10 millones al proyecto, sino que las compañías deben tener un valor de mercado de al menos US$ 1.000 millones y un alcance mínimo de 20 millones de personas. O sea, pequeños Estados que ahora buscan la independencia financiera.

De cara al sector turístico, todas las miradas se las llevó el voraz asociado de Libra conocido como Booking Holdings. “Estamos muy contentos de unirnos a esta importante iniciativa con otras compañías globales de confianza. La inclusión financiera y el empoderamiento económico son problemas complejos y confiamos en que la asociación a través de políticas, finanzas, economía y seguridad garantizará un mayor éxito”, fueron las palabras con las que Leslie Cafferty, vicepresidente senior de Booking, saludó el anuncio. Pero también figuran otros nombres conocidos en el mercado como Uber, Mercado Pago y eBay, además de los operadores de pago MasterCard, PayPal y Visa, entre otros. Los bancos, naturalmente, brillan por su ausencia.

 

COMO FUNCIONARÍA.

Es bastante escasa la información operativa concreta difundida por la Asociación. Por ahora, se sabe que la Asociación Libra estará radicada en Suiza y será independiente de la red social. Calibra, subsidiaria de Facebook, será la billetera digital que habrá que tener para enviar dinero a través de todas las plataformas (en principio, Facebook, WhatsApp y su propia app) o bien acceder a servicios financieros tales como créditos e inversiones.

Lo que está claro es que lleva a otra escala totalmente diferente al concepto de criptomoneda, que pasaría de una magnitud marginal a estar al alcance de 2.000 millones de “usuarios”. “Nuestra esperanza es crear más acceso a mejores servicios financieros, más baratos y abiertos, no importa quién sea, dónde viva, lo que haga o cuánto tenga”, fue el mensaje motivacional de la Asociación, que dijo que actualmente el 31% de la población adulta mundial no está bancarizada.

 

OPORTUNIDADES Y RIESGOS.

Hasta ahora el mercado de las criptomonedas se caracteriza por su altísima volatilidad, concentración del grueso en manos de pocos jugadores y una transparencia cuanto menos dudosa. Todos elementos que hacen que tras una década de existencia sigan siendo una herramienta marginal y no reconocida por los Estados.

Por ejemplo, el bitcoin, las más famosa de las 700 que se consiguen en Internet, perdió en 2018 un 83% de su valor, pasando de máximos históricos de casi US$ 20 mil, a poco más de US$ 3.000. Como no tiene ningún tipo de sustento en otra moneda o bien físico, su precio depende de la oferta y la demanda. Justamente, tras el pinchazo de la burbuja del año pasado muchos señalaron que la gran concentración del mercado de criptomonedas facilita la manipulación de su valor, sumando que el estar al margen de cualquier supervisión y regulación lo convierte en un medio ideal para el blanqueo de dinero.

Como el resto de las criptomonedas, Libra también está basada en tecnología blockchain. Pero en Facebook y sus 27 socios parecen haber tomado nota del vuelo rasante de las monedas digitales en la última década: “Los sistemas de blockchain existentes aún no han alcanzado la adopción general. El uso masivo en el mercado se ha visto obstaculizado por su volatilidad y falta de escalabilidad, que hasta el momento los han convertido en una pobre reserva de valor y medio de intercambio. Algunos proyectos también han tenido como objetivo romper el sistema existente y pasar por alto la regulación en la lucha contra el lavado de dinero. Creemos que colaborar e innovar con el sector financiero, incluidos reguladores y expertos en una variedad de industrias, es la única manera de garantizar que un marco sostenible, seguro y confiable sustente este nuevo sistema. Y este enfoque puede dar un gran paso adelante hacia un sistema financiero global de menor costo, más accesible y conectado”, es el diagnóstico dado a conocer por Libra.

Lo cierto es que desde la semana pasada el bitcoin no paró de aumentar su cotización, alcanzando su máximo valor en el último año.

Al margen de las palabras edulcoradas, Libra introduce un cambio concreto respecto al escenario vigente. El más importante es que la divisa digital estaría respaldada directamente por una canasta de monedas (dólar y euro, entre otras) para evitar que su valor fluctúe y alejar a los especuladores. “Libra tendrá que ser aceptada en muchos lugares y ser de fácil acceso. En otras palabras, las personas deben tener confianza en que pueden usarla y que su valor se mantendrá relativamente estable a lo largo del tiempo. A diferencia de la mayoría de las criptomonedas, Libra está totalmente respaldada por una reserva de activos reales”, explicó el consorcio.

 

EL PROBLEMA DE LA CONFIANZA

Pero el principal problema de Libra será de confianza en la seguridad y privacidad de los datos, que Facebook ya demostró no poder controlar. Además, ahora cualquier vulneración de la seguridad implicaría directamente la pérdida de dinero.

Consciente de ello, desde Calibra (la billetera digital de Facebook) adelantaron que cuando comience a operar “utilizaremos los mismos procesos de verificación y antifraude que utilizan los bancos y las tarjetas de crédito, y contaremos con sistemas automatizados que supervisarán de forma proactiva la actividad para detectar y prevenir comportamientos fraudulentos. También ofreceremos asistencia en vivo a quien pierda su teléfono o su contraseña, o si alguien pierde Libras por un acceso fraudulento a su cuenta le ofreceremos un reembolso”. Asimismo, dijeron que Calibra no compartirá la información de la cuenta o los datos financieros con Facebook o cualquier tercero “sin el consentimiento del cliente. Esto significa que la información no se utilizará para mejorar la orientación de los anuncios en la familia de productos de Facebook”.

Más esmero aun deberán poner para convencer a las autoridades de los fiscos estatales, que desde hace tiempo recelan del anonimato que se esconde detrás de las blockchain y buscan consensos para regular el mercado de las criptomonedas. De hecho, fueron varios los políticos estadounidenses y europeos que la semana pasada salieron a pedirle a Facebook que saque el pie del acelerador y primero resuelva sus cuentas pendientes. La Asociación Libra se adelantó a las críticas y dijo que aceptarán cualquier investigación y citación por parte de los organismos reguladores y responsables políticos.

Una tercera desconfianza -bien del riñón de la industria turística- se disparó al segundo siguiente de que Facebook hiciera el anuncio, particularmente cuando apareció Booking como uno de los asociados. Muchos en el sector, particularmente en la hotelería, recuerdan como tras las luces de la escala prometida terminaron cediendo control del producto, datos y rentabilidad a manos de las OTAs y temen que la concentración comercial operada en los últimos años se refuerce con la concentración de herramientas financieras en manos del mismo puñado de corporaciones.

 
En números

28 son las corporaciones (tecnológicas, operadores de pagos y especialistas en blockchain) asociados en Libra.

2020 es el año (primer semestre) en que se espera el debut de Libra.

83% de su valor perdió en 2018 la criptomoneda más famosa: el bitcoin, que desde que se conoció la noticia de Libra no para de subir su cotización.