Información para Profesionales de Turismo
Texto
Actualidad
Cielos turbulentos para la revolución

Los pilotos suspendieron la polémica lectura de un comunicado al terminar los vuelos, pero realizan marchas y volanteadas en AEP. AR pretende castigarlos, pero su presidente admite que la empresa atraviesa problemas y confirma el grave cuadro de situación. Para este año, el déficit de la empresa estatal llegará a poco más de $ 4.600 millones.

Todo sucede en simultáneo. Los sindicatos de pilotos de APLA y UALA aprobaron un plan de lucha y comenzaron a leer un comunicado al fin de los vuelos de AR y AU. La empresa los acusó de “hacer campaña para el kirchnerismo”, e inició sumarios internos. La ANAC los denunció penalmente ante la Justicia acusándolos de actividades reñidas con la seguridad operacional. Los pilotos cambiaron la modalidad de protesta y marcharon por el Aeroparque Jorge Newbery entregando volantes. Y el viernes pasado, los aeronavegantes concretaron su propia protesta en el Jorge Newbery.

 

Estado de situación.

En el folleto que reparten, los pilotos afirman: “Como resultado de la actual política aerocomercial, hoy tenemos empresas que no pueden pagar salarios, que han suspendido sus operaciones, que reducen las dotaciones de pilotos con despidos encubiertos o se achican: devolviendo aviones, levantando destinos y cortando frecuencias”. La semana del 15 de julio, fue el mismísimo presidente de AR, Luis Malvido, quien declaró: “Nos está costando seguir el ritmo del pago a proveedores, el pago de sueldos y las cuentas este año van a estar peor que el año pasado”.  “Pese a que estamos frente a una muy buena temporada alta, con aviones casi llenos en todas nuestras rutas, sobre todo las internacionales, la guerra de tarifas tiene en jaque a la compañía debido a que no estamos cubriendo los gastos variables”, agregó el directivo.

Ya en la presentación del balance 2018, la empresa responsabilizaba a la política aerocomercial adoptada por el gobierno macrista: “Respecto a la situación del mercado doméstico, en 2018 se produjeron dos hechos relevantes. Por un lado, comenzaron a operar las nuevas aerolíneas de bajo costo y por el otro en línea con el Plan de Promoción del Transporte Aéreo en el país, el Ministerio de Transporte de la Nación dispuso la eliminación en el mes de agosto del piso de la banda tarifaria permitiendo la comercialización de tickets sin un precio mínimo”. Y agregó: “Todo lo señalado anteriormente impactó en los resultados y en la situación financiera del grupo”.

El jueves pasado, una resolución publicada en el Boletín Oficial anticipa presupuestariamente lo que le costará AR al Estado en 2019: $ 4.674.000.000. Al cambio del viernes 26, unos US$ 103 millones. El propio Malvido anticipó hace un par de semanas que AR necesitaría este año poco más de los US$ 200 millones recibidos en 2017 y 2018, elevando la cifra a niveles de 2016, cuando se ubicaron más cerca de los US$ 300 millones.

Pero claramente, AR no es la única en problemas. Más allá del ajuste de Andes que incluyó achique de personal y devolución de aviones, cabe recordar la suspensión de operaciones de Avian y su más cercano concurso de acreedores, que perjudicó a casi 300 trabajadores que no cobran sus salarios desde hace meses.