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Opinión
La unión hace la fuerza y el turismo sabe de ello

Por María Paz Gallego, socia directora de Solways Chile.

Estimados amigos, no hay mucho más que ahondar en lo que hemos vivido ni hablar de un bando o del otro, no es la idea dar ni aplausos ni críticas, eso es pasado y no es mi intención.

Dedico estas líneas a hacerles un llamado a “todos” por el bien de nuestro gremio, que es siempre uno de los más golpeados por cualquier vaivén climático, económico o social, a unirnos y dar un signo más amigable y tranquilizador, tanto a nuestros colaboradores como a nuestros amigos del extranjero, que siempre han mirado a Chile con respeto y lo seguirán haciendo, porque seremos capaces de resolver nuestros problemas a través del diálogo.

Serán épocas difíciles pero somos un país resiliente, nos levantamos ante los problemas –ya lo hemos visto en terremotos, tsunamis, 9-11, etc.– y lo haremos nuevamente, pero hoy hay que hablarnos, escucharnos y hacer un país más amigable y humanitario.

Somos empresas que vivimos del turismo en diferentes ámbitos (emisivo, receptivo, nacional) y es necesario no solamente compartir lo malo por nuestras conversaciones y redes, sino también mostrar más noticias de aquello positivo que podemos sacar en los momentos de crisis, como la unión de la abuela con su nieta “millennial”, el entregarle voz a nuestros niños, a manifestarnos de manera pacífica junto a nuestras familias. Dialoguemos para dar cada vez más espacio a la tranquilidad que ayuda a todos.

Los que me conocen saben que estoy cercana a los medios y muchas veces las noticias negativas son más potentes que las positivas y eso vende más. El decir esto no es estar exenta y compatibilizar con lo que pasa, al contrario. Hoy es necesario retomar una dinámica en nuestros puestos de trabajo para entregar un mensaje de unión, que se sepa del poder de nuestra industria entregando signos más positivos en nuestro hablar, y por sobre todo, brindar calma y paz dentro de nuestras oficinas, que aunque no habrán conversaciones exentas de problemas, somos los llamados a contener, a ser empáticos y a entregar un halo de positividad y transmitir un sentimiento de tranquilidad lleno de “buena onda”.

Para todos será un año difícil, lo sabemos. Vemos con tristeza como se apaga esa chispa que nos había dado los últimos meses en ventas, y asistimos ahora a semanas de ventas mínimas o iguales a cero.

Habrán dificultades, pero lo que sí podemos hacer es dar la vuelta y mostrar el mejor de los ánimos por querer salir adelante, contra viento y marea, a través de la palabras de tranquilidad, empatía y, lo más importante, escuchándonos. Lo repito una y otra vez porque en este minuto es necesario tenerlo más en cuenta que nunca.

Todos los que tenemos amigos en el extranjero sabemos que están preocupados, pero debería ser fácil para nosotros decirles: “Estamos en un problema social, lo sabemos, pero Chile es un país democrático y sabremos con inteligencia resolver nuestros problemas más profundos vía el diálogo porque somos un país resiliente y maravilloso”. Una frase como ésta hace que el que nos escucha entregue una imagen tranquilizadora de nuestro país a una decena de personas. Demos calma por favor. El efecto en nuestra marca país que tanto nos ha costado construir en el turismo es enorme.

Por ello los exhorto a dar más signos positivos y menos negatividad,  ésa es la vía para que el país vibre en una mejor sintonía y se multiplique. Hoy tenemos el gran momento de poner a nuestras empresas con el motor de partida en primera vía con acciones más innovadoras, empatizando con todos, pero con más energía y amor hacia una industria que además se lo merece.

Los invito a ponernos a trabajar junto a nuestros creativos con el fin de responder a Chile y este gremio, que es cada vez más fuerte y tengo la convicción de que se parará con más fuerza, más producto y con una temporada alta que sabremos sacar adelante.

Gracias a mi país y al gremio que me ha dado todo lo que soy y tengo. No pretendo bajar los brazos, aunque lo que vivamos nos haga estar en un avión con turbulencia, hoy nos necesítanos todos.