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CRISIS EN ECUADOR. Diez días de pérdidas millonarias para la industria

Del 3 al 13 de octubre el país vivió una situación difícil. Se generaron protestas a nivel nacional, especialmente en Quito. El gobierno nacional declaró el estado de excepción en el país y también toques de queda. La movilidad y seguridad de los ciudadanos ecuatorianos y turistas extranjeros corrió riesgo. ¿Qué hicieron o no las autoridades? ¿Cómo reaccionó el gremio frente a esta emergencia? ¿Qué pasará con la imagen del país a nivel internacional? Ladevi Medios y Soluciones conversó con varios actores para analizar la situación.

El anuncio del decreto 883 que, entre otras medidas económicas, incluía la eliminación del subsidio a la gasolina extra, diésel y ecopaís desató el descontento de varios sectores de la sociedad, como el gremio de transportistas terrestres (incluidas las asociaciones de taxis y transporte pesado e interprovincial), quienes declaraban verse directamente afectados por el inevitable aumento del combustible. Estas personas detuvieron su servicio totalmente del 3 al 5 del mes pasado. Luego de esa fecha, el transporte fue irregular hasta el 13 de octubre. Es así que la primera dificultad inevitable para el sector turístico fue la movilidad.

Luis Fernando Calero, gerente general de la agencia Minas Travel, comentó que su empresa no pudo atender de manera normal debido a esta situación. Por tal razón, el uso de herramientas tecnológicas de comunicación como WhatsApp y Facebook, entre otras, tomaron protagonismo para brindar atención oportuna y seguimiento a los clientes. Aunque para Calero los problemas más difíciles de sobrellevar tuvieron que ver con los vuelos internacionales. “Las aerolíneas realmente no supieron dar el aporte necesario. Gente en el aeropuerto casi no había para brindar ayuda y soporte a los pasajeros”, expresó.

Desde el 3 de octubre se reportaron cancelaciones de vuelos nacionales e internacionales. El Aeropuerto Mariscal Sucre fue el más afectado, debido a que la crisis se concentró principalmente en la capital ecuatoriana. Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de Ecuador (Fenacaptur) y del Guayas, informó que hubo más de 150 vuelos cancelados en Quito. Según él, esto implica que más de 25.170 pasajeros fueron perjudicados a nivel nacional con más de US$ 12 millones en afectaciones económicas.

La situación se agravó el 12 de octubre más que en días anteriores. Se reportaron saqueos a locales comerciales, cortes del servicio de agua potable en Quito y fuertes enfrentamientos. A las 14.22 el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, a través de su cuenta de Twitter, decretó un toque de queda que regía a partir de las 15. En este contexto la movilidad se tornaba imposible para los ciudadanos. “Dentro de todo nosotros logramos mantener una operación bastante normal. El único día que tuvimos que hacer algunas cancelaciones fue el sábado (12 de octubre), que fue cuando se emitió el toque de queda en Quito, dado que por razones evidentes la gente no iba a poder acceder al aeropuerto”, afirmó Daniel Leng, director ejecutivo de Latam Airlines Ecuador. El directivo agregó que su línea aérea recibió el apoyo y felicitaciones por parte de grandes clientes, empresas, pasajeros, así como agradecimientos de los ministerios, por la ejecución relativamente normal de sus operaciones.

Avianca, por su parte, tuvo que reprogramar sus operaciones, especialmente el 12, 13 y 14 de octubre. Los pasajeros que no pudieron llegar a sus vuelos tuvieron la posibilidad de cambiar su itinerario sin cobro de penalidad y los viajeros con vuelos cancelados fueron reubicados. Así lo expresó María Beatriz González, gerenta comercial de Avianca en Ecuador.

 

REACCIÓN DE LAS AUTORIDADES VS. LA REALIDAD DE LAS EMPRESAS.

Ni las instituciones públicas ni el sector privado estaban preparados para enfrentar una situación de emergencia como la que se presentó. Desde el inicio de las manifestaciones, el gobierno decretó a Ecuador en estado de excepción, lo que implicaba, entre otras cosas, el cierre o habilitación de puertos, aeropuertos y pasos fronterizos. A pesar de estas restricciones, el Aeropuerto de Quito se mantuvo abierto todo el tiempo.

El Ministerio de Turismo informó que desde el 3 de octubre trabajaron de manera articulada entre el sector público y privado para brindar facilidades de movilización para los visitantes que se encontraban en el país. Sin embargo, el presidente de Fenacaptur y Captur Guayas realizó fuertes críticas a esta cartera de Estado. “El protocolo de crisis del Ministerio de Turismo se activó después de seis o siete días de los problemas, cuando esto tiene que ser inmediatamente”, enfatizó.

Entretanto, Paulina Toro, gerenta general de la operadora Travelers Expeditions, informó a este medio que mantuvo comunicaciones con el Mintur, Optur y Captur en varias ocasiones. Sin embargo, no se concretó ayuda por parte de estas instituciones hacia su compañía. La realidad para ésta y otras empresas del sector fue resolver de manera privada sus dificultades. En efecto, Travelers Expeditions brindó facilidades de traslado en helicópteros y aviones privados para pasajeros propios y de agencias colegas. La iniciativa logró movilizar aproximadamente a 300 turistas en el país.

El gerente general de Minas Travel también declaró no haber recibido apoyo por parte de las autoridades o gremios turísticos. Al menos 60 pasajeros de su agencia fueron afectados y en varias ocasiones él personalmente transportó a sus clientes desde el aeropuerto Mariscal Sucre. Una de las operadoras receptivas más importantes del país reportó demandas de turistas extranjeros, ya que la seguridad de estas personas se vio severamente afectada durante su estancia en Ecuador, por lo que solicitó acciones por parte de las autoridades para enfrentar esta situación.

Sin duda la mayor preocupación de la industria es la proyección de la imagen del país en el exterior durante los días de manifestaciones y después del acuerdo al que llegaron líderes indígenas –quienes encabezaron las protestas– y autoridades del gobierno ecuatoriano la noche del 13 de octubre, según la cual se derogó el decreto 883. 

Quito fue uno de los destinos más perjudicados, pues cuando la situación se agravó los embajadores emitieron alertas de viaje, como menciona Carla Cárdenas, gerenta general de Quito Turismo. La experta informó además que Ecuador se encuentra en alerta dos pero 11 provincias –entre ellas Pichincha y por defecto la ciudad de Quito– están en alerta cuatro. Esto significa que por el momento no es recomendable visitar la “Carita de Dios”. Alemania y Holanda bajaron las alertas, pero Estados Unidos mantiene al destino en alerta cuatro.

 

SOLUCIONES Y ESPERANZAS.

Los principales representantes de Quito Turismo, Optur y Mintur declararon haber trabajado permanentemente durante y después de las protestas. Cárdenas señaló que además del Comité Turístico de Crisis que se activó en la ciudad, se trabaja de manera conjunta para mitigar el resultado de esta emergencia. A través de sus oficinas de relaciones públicas en los 11 mercados prioritarios de Quito, están enfocando sus esfuerzos por ejemplo en realizar viajes de prensa para que periodistas internacionales visiten la ciudad y constaten que está operativa. El Ministerio de Turismo informó a Ladevi que el gobierno activó a la banca pública para que atienda de forma preferencial a los emprendedores afectados. “En ese sentido, la ministra Rosi Prado de Holguín suscribió el Acuerdo Ministerial Nº 2019-050 para que se dé prioridad a estos casos. Entre las ventajas que entidades como Ban Ecuador y CFN están ofreciendo a quienes perdieron sus negocios constan créditos de hasta 10 años plazo, periodos de gracia y menores tasas de interés”.

Diego Padula, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Ecuador (Asecut), mencionó que actualmente se promueve a nivel de cada empresa un plan de emergencia.

De su lado, Rafael Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Operadores de Turismo Receptivo de Ecuador (Optur), dijo que la empresa privada realizará una promoción internacional en lugares como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Europa junto a Captur para proyectar la imagen de Ecuador en esos mercados. También este gremio y otras instituciones están desarrollando un plan de contingencia para casos como el que se presentó. Los representantes de Asecut y Quito Turismo coinciden en brindar mensajes positivos luego de esta situación.

En cambio, voceros de la empresa privada mantienen una actitud de esperanza y fomentan la productividad. “La gente trabajadora y buena somos más y tenemos que seguir poniendo el hombro en aras de ver un mejor futuro, que nuestro gremio crezca, que todos progresemos a la par como crece el mundo”, puntualizó Calero.

La gerenta de Travelers Expeditions expresó mensajes de unión. “Es un llamado a todo el sector turístico de que realmente nos apoyemos. No somos competidores unos con otros. No somos enemigos, tenemos que apoyarnos unos a otros sabiendo que queremos el bienestar de los pasajeros de otro. Yo creo que esa es la motivación que todos debemos tener”, concluyó, pues para ella el sector turístico no evidenció esa unión durante la emergencia.

 
PÉRDIDAS ECONÓMICAS

Ministerio de Turismo: aproximadamente US$ 5 millones por cada día de protestas.

Fenacaptur: en Quito pérdidas de US$ 2,5 millones diarios. En Guayaquil aproximadamente US$ 3,5 millones diarios. En el feriado del 9 de octubre Guayaquil perdió aproximadamente US$ 20 millones (octubre es uno de los meses en el que llegan más turistas por las fiestas de independencia).

Quito Turismo: durante los días de protestas se reportan pérdidas de US$ 26 millones en Quito tomando en cuenta las cancelaciones de vuelos, paquetes turísticos, restaurantes. En cuanto a la productividad que incluye a un rubro importante de hoteles, restaurantes que cerraron y deben pagar una nómina, las pérdidas ascienden al menos a US$ 7 millones.