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Liliam Kechichian, ministra de Turismo de Uruguay: “En la última década el crecimiento del turismo en Uruguay ha sido notorio”

Al frente del ministerio público de Turismo desde 2012, Liliam Kechichian ha revalorizado el potencial de la industria, articulando con el sector privado exitosas estrategias que han llevado a un significativo crecimiento de la infraestructura disponible y a la puesta en valor de destinos postergados. Gracias a ello, Uruguay está dejando de ser un país de “sol y playa”, posicionándose además muy bien en el segmento MICE.

“Madre y abuela, hincha de Defensor.  Adoro la playa y la música. Frenteamplista desde siempre. Feminista me fui haciendo con la vida.” Así se autodefine Liliam Kechichian en su cuenta de Twitter. Nacida en Montevideo, en el seno de una familia de origen armenio, acredita una larga militancia política que la llevó a integrar el partido Frente Amplio desde su fundación. En 2000 fue nombrada directora de Turismo y Recreación de la Intendencia montevidiana, comenzando así una carrera en la industria que la llevaría a ocupar desde 2012 la titularidad del Ministerio de Turismo.

Al frente de esa cartera logró sacar adelante una nueva Ley de Turismo, elaboró un Plan Estratégico con proyección a 2030 y –entre otras iniciativas– colaboró en el diseño de una Cuenta Satélite de Turismo.

Se trata, según una encuesta, de la funcionaria pública mejor conceptuada de Uruguay. A continuación, las partes más salientes de un diálogo exclusivo que mantuvo con AV Latam.

 

-¿Cómo evalúa su gestión al frente de la cartera de Turismo? ¿Cuáles han sido los principales logros alcanzados?

-En estos momentos estoy terminando una gestión que abarca tres períodos de gobierno de nuestra fuerza política. Un período que demandó mucho trabajo y que nos permite dejar un Ministerio mucho más profesionalizado, posicionado, centralizado y con un plan estratégico con miras a 2030. Hemos aprendido que más que enfocarnos en la temporada, teníamos que prender las luces largas y planificar un poco más allá.

Lo cierto es que en la última década el crecimiento del turismo en Uruguay ha sido notorio. Nos hemos enfocado en impulsar las regiones y en la diversificación. Dejamos de hablar solo de sol y playas, ya que nuestro país tiene muchos otros atractivos.

Nos vamos, como dijo recientemente nuestro canciller, con la cabeza levantada, las manos limpias y, lo más importante, con una estructura en marcha. Si bien sabemos que en las administraciones políticas las personas cambian, lo significativo pasa por darle continuidad a esta política de estado que ha sido bastante aceptada por el conjunto de la sociedad y por el sistema político. Ojalá continúe.

¿Logros? Han sido muchos. Como la nueva Ley de Turismo que salió por unanimidad en Diputados y que aprobó sin modificaciones el Senado, y la elaboración del Plan Estratégico 2020, que ahora se prolonga a 2030 y que incluye en paralelo un plan prospectivo a 2050. Además, esta administración comenzó en 2006 a trabajar en una Cuenta Satélite de Turismo que terminamos en 2009 y que continuó con una plataforma interinstitucional. Allí están el Instituto Nacional de Estadísticas, Migraciones y el Banco Central, a los que derivamos proyectos iniciales por regiones.

 

-¿Qué rol juega la educación en esta etapa de crecimiento institucional y de mirar al futuro?

-En 2005, el Ministerio contaba con un solo funcionario especializado en turismo, mientras que ahora existe una sólida estructura de planeamiento. Antes, sólo había formación en cuadros medios y tecnicaturas que no llegaban al nivel universitario. Desde 2005, en cambio, tenemos en las escuelas secundarias, o sea el nivel medio, los denominados bachilleratos técnico especializado en turismo, en tanto que las tecnicaturas se transformaron en licenciaturas y maestrías. Asimismo, establecimos un acuerdo con la Universidad de Siena para que la Universidad de la República pudiera dictar maestrías.

Hoy, no alcanza con que una figura política ocupe un lugar. Las administraciones municipales y departamentales empiezan a entender que la gestión tiene que estar acompañada por técnicos para, recién así, hacer política. Esto es también un aprendizaje que lleva mucho tiempo, mucho más del que uno desearía.

 

NUEVOS DESTINOS.

-¿Están impulsando viajes hacia destinos no tradicionales para los mercados extranjeros?

-El Plan Estratégico 2030 plantea claramente el desarrollo de nuevas regiones, como las del centro del país, donde anteriormente no existía en ninguna planificación. Estamos mirando para muchos años adelante.

En Uruguay, por ejemplo, se va a reconstruir el ramal ferroviario entre Montevideo y la localidad de Paso de los Toros, un tramo de 270 km. que va a conllevar mucha infraestructura de servicios. Allí se va a construir una tercera planta de celulosa y, aprendiendo del pasado, donde no habíamos pensado bien el tema del ocio para los miles trabajadores de las otras plantas, ahora estamos enfocados en una correcta planificación junto a la Oficina de Planeamiento y Presupuestos. La idea es cubrir adecuadamente las necesidades, favoreciendo a la región más deprimida de nuestro país.

 

-¿Cómo se promociona Uruguay más allá de los mercados emisores vecinos?

-Estamos presentes en Chile y en Paraguay. En Chile, si bien existe una limitación de conectividad aérea, esperamos tener más asientos durante la temporada alta de verano si se confirman las operaciones de una aerolínea low-cost interesada en volar a Punta del Este.

Por otra parte, estamos apareciendo tímidamente en el Pacífico, ya que la conectividad del hub de Lima nos ha permitido crecer, aún con cifras pequeñas, con viajeros peruanos y colombianos. Mientras tanto, tenemos mucho por hacer en México, un gran mercado emisor, al tiempo que en Europa estamos presentes en las ferias especializadas más importantes, como la Fitur de Madrid, el WTM de Londres y la ITB de Berlín, así como el IMEX de Fráncfort si de viajes de negocios se trata.

La comunicación digital nos ha permitido llegar a mercados lejanos y con el beneficio de acceder a muchos datos, ya que podemos saber desde donde nos buscan y quienes nos buscan. De hecho, estamos invirtiendo cerca del 40% de nuestro presupuesto en este tipo de acciones, que nos devuelven información muy valiosa y con la posibilidad de ir cambiando el mensaje varias veces, según los intereses a los que apuntamos.

También estamos presentes en los principales canales de cable de América Latina con mensajes que hacen a los vinos, al carnaval, a los olivos, a la arquitectura. Y hemos hecho producción de contenidos, otra herramienta que ayuda a posicionar la Marca País.

 

-¿Considera, precisamente, que Uruguay posee una buen imagen en el exterior?

En todos estos años el país ha venido creciendo en términos de generar confianza. Un ejemplo es el Plan Ceibal, que proveyó de computadoras a todos los niños en las escuelas públicas; o el Plan de Trazabilidad de la Carne, que nos ha permitido exportar a más de 150 países, muchos de ellos, como Japón y Nueva Zelanda, muy exigentes en sus requerimientos. También hemos avanzado en lo que hace a derechos humanos: el colectivo LGBT nos considera como el destino más amigable de Latinoamérica. Y hemos desarrollado energías alternativas, como la solar y la eólica. Iniciativas todas que nos han permitido un buen posicionamiento de la Marca País.

Estamos convencidos que Uruguay sigue siendo un país muy confiable, con reglas de juego claras y seguridad jurídica, aspectos de gran peso en el mundo de hoy.

 

CUESTIÓN DE IMAGEN.

-¿Esa buena imagen se traduce en inversiones para el sector de viajes y turismo?

-Sin dudas. Y las alentamos desde hace un buen tiempo brindándole al inversor extranjero la condición de residente, permitiéndole así mover su dinero bajo una considerable reducción de impuestos en torno a una ley que tiene su propio capítulo de turismo receptivo.

Gran parte de los nuevos desarrollos hoteleros se deben a esta iniciativa que se ha traducido en la llegada de cerca de 20 mil camas. Así, el panorama ha ido cambiando; en 2005 existía un problema de pobreza y de falta de empleos significativa que nosotros comenzamos a paliar clasificando mejor a los proyectos de hoteles en destinos no tradicionales, acción que generó trabajo y una red de establecimientos que no teníamos.

Ahora estamos clasificando con las mejores notas a la sustentabilidad, a quienes piensan en energías alternativas y en empleos de calidad. Equipos del Ministerio trabajan con los inversores para ayudarlos a encontrar soluciones que favorezcan el negocio. Y no solo apuntamos a hoteles nuevos; también pueden sumarse aquellos que quieren renovar instalaciones o cambiar equipamiento.

 

-¿Cómo responde Uruguay a las exigencias del apetitoso mercado de congresos y convenciones?

-Para nosotros se trata de un segmento en expansión, especialmente a partir de la apertura del Centro de Convenciones de Punta del Este, un complejo de primer nivel con capacidad para más de 4.000 delegados que nos abrió un sinfín de posibilidades que eran inexistentes para el país. Se inauguró a mediados de 2016 y entre otros eventos de gran peso fue sede del Congreso Mundial del Vino y del encuentro empresarial China-LAC, que, aseguran, fue el más importante de su historia. A nivel números no nos podemos quejar: en los primeros meses del año ya superó a toda la facturación de 2018.

Por otra parte, en Montevideo sobresale la Arena Deportiva Antel, dotada de la más alta tecnología, es un espacio óptimo para seguir conquistando congresos, seminarios, presentaciones de producto y mucho más.

 

-¿Existen nuevos productos turísticos en el mapa uruguayo?

-El nuestro es un país donde el turismo tiene cabida todo el año, para todas las personas y con propuestas en todo el país. En el corredor del río Uruguay, por ejemplo, sobresale el circuito “De los pájaros pintados”, que más allá de las termas, que son el corazón turístico de la región, presenta facetas históricas y culturales muy interesantes que incluyen al postre chajá de Paysandú, los vinos de Salto, el corned beef de Río Negro y los ricos peces de río.

En el norte, en tanto, hemos logrado retener un poco más a los brasileños que solo venían a comprar al Free Shop ofreciéndoles un circuito con el Museo de Gardel en Tacuarembó y otro con las piedras preciosas que atesoran las minas de Artigas.

Existen, además, pequeñas comunidades relacionadas con el turismo náutico a través de encantadores ríos, una fuerte presencia de viajeros LGBT y muchos espacios de naturaleza con planes de manejo que nos han permitido sumar atractivos a los de la costa atlántica.

También percibimos desde hace un tiempo una creciente demanda por los viajes de alta gama, donde cobra especial interés el factor inmobiliario. A diferencia del desarrollo especulativo que registró nuestra costa en los años 80 y 90 del siglo pasado, en los últimos tiempos el perfil viajero cambió y llega con una sustentabilidad diferente, generando trabajo a profesionales calificados que, por ejemplo, son requeridos para arreglar el aire acondicionado o la piscina.

La gastronomía también cambió. Hoy la propuesta es completamente nueva, con establecimientos más refinados que necesitan, a la vez, personal más profesional. Un camino hacia la calidad que exige salarios más altos pero que debe estar acompañado por la sustentabilidad del modelo. No queremos sembrar hormigón. En tal sentido, se aprobó una Ley de Ordenamiento Territorial que limita desde el cultivo al uso de la tierra. No se puede hacer cualquier cosa en cualquier lado.

 

ESTACIONALIDAD Y CRUCEROS.

-¿Cómo combaten la alta estacionalidad que detenta Punta del Este?

-El Centro de Convenciones constituyó la inversión pública más importante para pelear contra esa alta estacionalidad que como destino de sol y playa tiene. Tras su apertura, de marzo a noviembre se comenzó a generar un importante movimiento que crea ocupación hotelera y que alimenta el negocio de restaurantes, tiendas comerciales y excursiones.

Asimismo, el destino se fortalece con la llegada de familias argentinas y europeas que lo eligen para residir junto a cerca de 4.000 estudiantes que hacen de Punta del Este una ciudad universitaria. Sabemos que nos falta avanzar mucho para que, junto a la actividad privada, se pueda sacarle mayor provecho a esa gran infraestructura de cerca de 200 mil camas. También hemos desarrollado circuitos alternativos, como los del vino y los olivos.

 

-¿Cuál es el posicionamiento de Uruguay como destino de cruceros?

-En la última temporada, entre Montevideo y Punta del Este recibimos casi 170 arribos. Hemos podido crecer gracias al trabajo realizado en la región y si bien tuvimos algunas dificultades con el puerto de Buenos Aires, las mismas se han ido superando. Ahora surgen ciertos contratiempos con Brasil y sus normativas, diferentes en cada uno de los estados involucrados. Pero ningún barco va a venir solo a Buenos Aires, Montevideo o Río de Janeiro. Todos vienen al circuito del Atlántico y la próxima temporada va a ser con navíos más grandes y en mayor cantidad. Y esto significa más turistas y más tripulantes bajando y produciendo gastos en cada destino.

Cabe resaltar que el puerto de cruceros de Montevideo fue calificado como el mejor de América Latina y que cada navío que atraca produce un significativo impacto económico, pues carga combustible y compra alimentos y flores. Por otra parte, muchos viajeros descubren Montevideo o Punta del Este a bordo de un crucero, cuando no tenían mucha idea de conque se iban a encontrar. Sorprendidos, luego regresan a pasar una vacación con sus familias. Los cruceros son, en síntesis, unos grandes generadores de negocios y de promoción.

 

-¿Qué acciones están llevando a cabo para atraer a los viajeros argentinos, afectados por una economía en declive?

-En Buenos Aires, hemos llegado a la Feria Internacional de Turismo con el claro mensaje de que queremos seguir recibiéndolos. Con los argentinos somos como hermanos y tenemos un batería de medidas que apuntan a fomentar los arribos.

Como en temporadas anteriores, este verano tendrán beneficios fiscales y en Rocha, Maldonado, Atlántida y la Costa de Oro de Canelones podrán acceder a una canasta turística de unos 300 productos que no tendrán ningún tipo de aumento hasta abril de 2020. Además, los hoteleros se han comprometido a congelar las tarifas.

Asimismo, estará efectiva la devolución de la totalidad del 22% del IVA sobre servicios turísticos a personas físicas que paguen con tarjetas de débito o crédito emitidas en el exterior. Este beneficio comprende a los servicios gastronómicos, alquiler de autos y servicios de mediación en el arrendamiento de inmuebles con destino turístico. Además, se aplicará una reducción del 24% en el impuesto a la nafta en las estaciones de servicio ubicadas a un máximo de 20 km. de los pasos fronterizos, mientras seguirá operativo el régimen de Tax Free y la exención del IVA en hoteles.

 
BIO: LILIAM KECHICHIAN

-Coordinadora docente de Turismo en el Instituto de Capacitación en Turismo y coordinadora de Estudios en el Centro de Informaciones y Estudios del Uruguay (Ciesu).

-Directora de Turismo y Recreación de la Intendencia de Montevideo entre (2000 a 2005).

-Diputada Nacional y presidenta de la Comisión de Turismo de la Cámara de Representantes (2004 a 2006).

-Presidenta de la Corporación Turística de Montevideo

-Subsecretaria del Ministerio de Turismo y Deporte (2006 a 2012).

-En 2014 recibió el premio Legión del Libro de la Cámara Uruguaya del Libro y en 2016 fue calificada, según una encuesta, como la funcionaria pública mejor evaluada de su país.

MINISTERIO DE TURISMO DEL URUGUAY

Los orígenes de esta cartera se remontan a 1933, cuando es creada la Comisión Nacional de Turismo, presidida por el Ministerio de Relaciones Exteriores. En 19986, tras la restauración de la democracia en Uruguay, nace el Ministerio de Turismo.

Su misión incluye el desarrollo de acciones que permitan la máxima articulación posible entre los diversos protagonistas de la industria para que Uruguay, como país turístico, sea reconocido internacionalmente por su compromiso con el desarrollo sostenible, la calidad de vida de sus habitantes y la mejor experiencia de los visitantes bajo un adecuado marco ético y normativo.

www.turismo.gub.uy