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Una vuelta más de tuerca en busca de tarifas aéreas aún más bajas

La ANAC permitirá que las compañías aéreas asuman el costo de las tasas aeroportuarias de los pasajeros, para lanzar promociones tarifarias más agresivas. Sin embargo, semanas antes, el Orsna dispuso un aumento de las tasas.

Es muy probable que los datos de octubre hayan sido los responsables de prender las alarmas. A partir de allí el Ministerio de Transporte tomó cartas en el asunto y lanzó la Resolución Nº727 de la ANAC que, básicamente, le permite a las compañías asumir el pago/costo de las tasas aeroportuarias de sus pasajeros con la idea de poder ofrecer precios promocionales ultra bajos. Hasta el momento, inmersos en la guerra de tarifas que vivimos, hemos visto valores realmente atractivos, sin embargo, se trata de tarifas: único elemento con el que pueden “jugar” las aerolíneas, a ese valor se debe sumar siempre el de “tasas e impuestos”. Por eso, en definitiva, los $ 600 por ticket por tramo nunca son reales puesto que se deben sumar las tasas e impuestos. Ahora, si así lo decide, la aerolínea puede asumir por ella misma esos items para que los $ 600, siguiendo el ejemplo, sean realmente $ 600.

Se podría decir que es un equivalente a los acuerdos de cuotas sin interés donde, en realidad, es la empresa que lo oferta la que asume el costo de los intereses.

Esta nueva vuelta de tuerca en la liberalización apunta, sin duda alguna, a generar más demanda.

 

Dudas e interrogantes.

Decíamos que los datos de octubre prendieron las alarmas. Y es que las estadísticas de la ANAC muestran que el cabotaje se mantuvo estancado en octubre pasado: voló prácticamente la misma cantidad de pasajeros que en el mismo mes de 2018. Este fenómeno sucede por primera vez desde que se desató la Revolución de los Aviones y corona una tendencia que se viene mostrando desde junio pasado. En junio de 2019 se movilizaron un 28% más de viajeros que en la misma fecha de 2018 y desde allí la diferencia interanual se fue reduciendo: 13% para julio, 12% para agosto, 8% en septiembre, hasta llegar al 0% de octubre. Del mismo modo, el acumulado anual que en junio tocó el techo del 19%, se fue desplomando hasta el 14% de octubre.

La cuestión es que, si uno mira ese mismo informe, puede ver que en general las líneas aéreas que operan en el cabotaje lo hacen hoy con altos índices de ocupación. AR/AU, Latam y Flybondi registran PLF’s (Passenger Load Factor) de 82%, 90% y 87%, respectivamente. Un poco más atrás, Norwegian sigue con 74%, JetSmart con 73% y Andes con 72%. Quizás puedan estas últimas empresas subir un poco, pero hoy el problema del mercado no es de “llenado”. Los vuelos despegan “llenos”. La principal amenaza es sobre los ingresos, presionados por la devaluación y el incremento de costos. De hecho, la mayoría de las empresas aceptan que sus balances financieros están en rojo.

Vender más barato y con un costo más alto por asumir las tasas e impuestos no parece la solución. Menos aún si a la Resolución Nº727, se le superpone la Resolución Nº93 del Orsna que incrementa las tasas. En realidad, la disposición sólo hace crecer la Tasa de Uso de Aeroestación (TUA) para vuelos nacionales e internacionales, que pagan los pasajeros y que termina en los bolsillos de los concesionarios aeroportuarios. Se debe decir en defensa de la medida que el valor no se ajustaba desde 2016. Sin embargo, la TUA de cabotaje pasará de $ 74,33 a $ 195 desde el próximo 1º de enero. Es decir, creció un 162%. También se incrementó la TUA de los vuelos internacionales, pero pasó de US$ 49 a US$ 51, apenas un 4% más.

Es decir, volviendo al eje de la nota, si la compañía aérea decidiera asumir el costo de las tasas para que sus promociones sean aún más baratas, desde enero próximo eso les saldrá más caro. La verdad es que $ 200 no resulta un enorme monto, pero el impacto proporcional que eso tiene sobre tickets de $ 600, $ 500 o de $ 1.000, hacen dudar de la eficiencia de la medida de la ANAC y agigantan el contrasentido.

Como cereza del postre, por estos días se liberó nuevamente el valor de los combustibles con la presión que eso supone sobre el JP-1. Hoy las petroleras están cobrando el carburante aeronáutico a una paridad de US$ 45=$ 1, que parece ha quedado ya demasiado lejos.

 
El dilema de las tasas.

El impacto de los impuestos y las tasas es un problema mundial. Hace pocos meses el Servicio Nacional de los Consumidores (Sernac) de Chile, ordenó a un conjunto de compañías aéreas (Latam, Sky, JetSmart, Aerolíneas Argentinas, American, Copa, Avianca e Iberia, lote que concentra el 99% de los vuelos nacionales chilenos y el 80% de los internacionales) devolver a los pasajeros el valor de las tasas de embarque en el caso de que los viajeros no hayan tomado el vuelo. La dependencia oficial chilena se basó en el Código Aeronáutico del vecino país (Artículo 133C), donde se afirma que más allá de las causas por las que pasajero no haya viajado (motivos personales, razones de seguridad o fuerza mayor), las aerolíneas deben devolver a los usuarios el dinero de las tasas de embarque. El Sernac detectó, además, que no hay una correcta transmisión de información de las transportadoras a los pasajeros. Es decir: los viajeros no saben que pueden recuperar ese dinero y en consecuencia no lo exigen. “La norma indica que este monto se debe devolver a solicitud del consumidor, es imposible que las personas exijan algo que nunca se les informó. No corresponde que ninguna empresa se quede con dinero que es de los consumidores”, explicó Lucas del Villar, director nacional del Sernac.